Comenzó Latin American Idol. Y aunque todavía es muy pronto para decir si será un suceso como la versión original, desde aquí proponemos un casting alternativo: en lugar de que desfilen las jóvenes promesas de la música que algún día serán ídolos, ofrecemos ejemplos de ídolos del ayer que ya tienen poco que ofrecer.
Y no solamente en textos periodísticos, sino también en publicidades y ficciones. Es el queísmo. Ante el temor a usar incorrectamente la combinación de que (dequeísmo), casi todos suprimen la preposición de.
Autoevalúense ¿qué frases están bien y cuáles están mal?:
Las autoridades afirmaron que los ataques terroristas de la India estaban muy bien coordinados.
La gente se olvidó que todos los expertos vaticinaron una muerte en Londres para Augusto Pinochet.
Los ministros convencieron a los senadores del PJ que apoyen los superpoderes.
López Obrador está seguro que hubo fraude.
No cabe duda que Moro era un gran baterista.
La única frase que está bien es la primera, en las otras hay que anteponer la preposición de.
¿Cómo saber cuándo va que y cuando va de que? La Real Academia Española da una regla fácil:
Un procedimiento que puede servir en muchos de estos casos para determinar si debe emplearse la secuencia de «preposición + que», o simplemente que, consiste en transformar el enunciado dudoso en interrogativo. Si la pregunta debe ir encabezada por la preposición, esta ha de mantenerse en la modalidad enunciativa. Si la pregunta no lleva preposición, tampoco ha de usarse esta en la modalidad enunciativa: ¿De qué se preocupa? (Se preocupa de que…); ¿Qué le preocupa? (Le preocupa que…); ¿De qué está seguro? (Está seguro de que…); ¿Qué opina? (Opina que…); ¿En qué insistió el instructor? (Insistió en que…); ¿Qué dudó o de qué dudó el testigo? (Dudó que… o dudó de que…); ¿Qué informó [Am.] o de qué informó [Esp.] el comité? (Informó que… o informó de que…).
Así, las frases del juego, convertidas en preguntas nos habrían dado la pauta de cómo se escribía cada una:
¿Qué afirmaron las autoridades?
¿De qué se olvidó la gente?
¿De qué convencieron los ministros a los senadores?
Mi hermano Esteban está suscripto a la revista de papel Artes Gráficas. Esta es la tapa del número de este mes.
Notarán que en uno de los títulos de tapa aparece su nombre. En realidad, cada ejemplar de este número tiene en su tapa un título personalizado con el nombre del suscriptor. El efecto es muy poderoso y está realizado con una máquina HP Indigo 5000, ideal para tiradas cortas y a la carta.
Esta personalización es impensable en revistas masivas y de venta en kioscos, pero las revistas con suscripción bien podrían empezar a utilizarla. El paso siguiente es personalizar los contenidos (y la publicidad) según los distintos perfiles de suscriptor. Algo que la web viene haciendo hace rato.
Comparado con las publicaciones digitales, el mundo de las revistas está estancado. Hace rato que no innova. Pareciera que lo novedoso puede pasar únicamente por lo cosmético. Corríjanme si me equivoco, pero en Argentina las últimas sorpresas creo que fueron las que cada tanto ofrecía “Veintiuno”/”Veintidós”/”Veintitrés” cuando la dirigía Lanata (¡hasta se animó a cambiarle el nombre cada año!).
Pero el problema es mundial. Don Ranly, un profesor de la Facultad de Periodismo de la Universidad de Missouri, sostiene que las revistas tendrán éxito emulando a la web. En una charla frente a editores de revistas, y a propósito del esfuerzo de las publicaciones en producir notas largas, les preguntó qué les hace pensar que la gente tiene tiempo como para leerlas. La web, con sus textos cortos y concisos, es el modelo a seguir. Y enumera una serie de consejos:
No le haga adivinar a la gente lo que hay dentro de su revista. Ofrezca títulos de tapa intuitivos con números de página.
Haga que el sumario sea destacado y usable. “Considérelo su home page”. Además de los títulos intuitivos de los artículos, ofrezca destacados.
Fomente la interacción con los lectores, no solamente a través de las cartas de lectores.
Use la segunda persona (tu/vos/usted) más frecuentemente.
Divida el contenido en bloques cortos y sepárelo con microcontenido prominente y seductor (subtítulos, epígrafes, gráficos) para un seguimiento más fácil. Involucre a los redactores en el armado de ese microcontenido.
Deseche el “contenido inútil”, de compromiso, como las Cartas del Editor.
“Hace unos años, la mayoría de las publicaciones digitales imitaba a la gráfica impresa. Ahora el contenido tradicional se está pareciendo cada vez más a la web. Tiene sentido si a los editores les importan los lectores de menos de 30.”
“Escribir más corto, tanto para la web como para gráfica impresa, no significa necesariamente escribir menos. Divida ese artículo de 2000 palabras en bloques digeribles para todos los muchachos ocupados.”
A riesgo de ser contradictorio y que este texto termine siendo demasiado largo, me gustaría citar otra innovación en revistas de estos últimos días, también basada en la dinámica de la web: Colors Notebook.
Colors Notebook es una iniciativa de Colors Magazine, una revista acostumbrada a innovar y experimentar. Aunque no está explícito en la propuesta, este proyecto se parece bastante a los wikis o los blogs, pero en papel.
La revista le mandó, a quien lo solicitó hasta el 15 de junio, una revista Colors con tapa y páginas totalmente en blanco. El objetivo es que los lectores de la revista sean, por esta vez, editores, redactores, jefes de arte, ilustradores y fotógrafos y completen todas las páginas con textos, dibujos y fotos que reflejen sus historias, verdades, miedos, aventuras, ideas, invenciones, sueños y experiencias. Antes del 15 de julio deben devolverla completa a la redacción. Las revistas recibidas formarán parte de una exposición en el Centro Pompidou en París a fines de octubre de este año.
Durante mucho tiempo Infobofe se dedicó a levantar información alegremente de la web sin citar jamás la fuente. Últimamente se cuidan un poco más. Pero miren las vueltas que dan para citar una fuente en esta nota:
Repito el párrafo marcado en rojo:
El sitio de El Mundo publicó que varios medios de información se hicieron eco de la noticia que circula por Internet en la que una mujer subasta su Ferrari Enzo a través del sitio de compras y ventas eBay.
Un párrafo completo para citar la fuente:
1) “El sitio de El Mundo publicó que…”
2) “…varios medios de información se hicieron eco de…”
3) “…la noticia que circula por Internet…”
4) …la noticia
Tanta pleitesía a la fuente puede deberse a la duda del redactor de si la noticia era real o no. En lugar de verificarlo, le pasó la pelota a El Mundo, a varios medios de información y, finalmente, a la circulación anónima de la noticia por Internet.
Lo curioso es que el lugar de la noticia es un sitio de Internet. Nada más fácil que ir a eBay y chequear si el remate existe o no. Existe. Está aquí.
El 13 se estrena “Superman Regresa”, la quinta parte de la saga del superhéroe más conocido. Este es un listado de links interesantes sobre la película y el personaje, que voy a ir actualizando si aparecen cosas interesantes:
Durante mucho tiempo dentro del corto lapso que tiene la vida de la blogósfera, una de las principales normas de los bloguers fue “un post cada día”. Para muchos, la regla era “al menos un post cada día” y nos regalaban distintos textos a lo largo de la jornada. De este modo lograban un tráfico acorde a la cantidad de contenido publicado y la fidelidad de los lectores, que premiaban al bloguer con una visita cotidiana.
No es que este mandamiento cuantitativo haya pasado de moda. Pero algunas voces empiezan a considerar que postear todos los días no sólo no es imprescindible, sino que hasta puede ser perjudicial.
Eric Kintz, vicepresidente de marketing global de Hewlett-Packard, es de los que creen que la frecuencia diaria no debería transformarse en dogma. Recientemente enunció 10 principios por los que ya no importa la frecuencia de publicación de un blog. A saber:
1- El tráfico se genera por participar en la comunidad, no por publicar diariamente: la blogósfera se duplica cada seis meses. Destacarse dentro de esa masa resulta cada vez más difícil con la aparición de un blog nuevo cada segundo. Publicar diariamente sólo agrega más aturdimiento al aturdimiento, disminuyendo la eficacia con cada blog nuevo que se crea. En realidad, el tráfico llega a los blogs a través de links generados desde los blogs más populares, ya sea desde sus posts como desde su blogroll (lista de blogs favoritos).
2- De todos modos, el tráfico es irrelevante para el éxito de su blog: lo que más importa es que como bloguer esté llegando a su target (que debe ser acotado y focalizado), no necesariamente cuánta gente lee sus posts. Seducir a la audiencia con la que se desea establecer una relación es una estrategia más astuta que publicar frecuentemente.
3- Los lectores fieles visitando el blog todos los días es tan Web 1.0: la percepción de que se pierde a los lectores fieles si entran al blog y no hay nuevos posts es tan extendida como inexacta. Los lectores se suscriben a sus blogs favoritos a través de feeds RSS y es por esta vía que se enteran del nuevo contenido. Son fieles porque están suscriptos al blog, no porque lo visitan todos los días.
4- Publicar frecuentemente impacta negativamente en la lealtad de los lectores: aquí cita una teoría de Seth Godin, que anuncia la inminencia (sino la presencia) de la “fatiga del RSS”. Los lectores se ven saturados por los blogs que publican demasiado y que, en consecuencia, les exigen demasiado tiempo.
5- La publicacición frecuente hace que los ejecutivos top y los referentes del pensamiento se mantengan fuera de la blogósfera: debido al poco tiempo que tendrían para dedicarle a una actividad tan demandante.
6- La publicación frecuente genera un contenido de pobre calidad: la presión para poner algo todos los días en el blog perjudica la calidad de los posts. Son muy pocos los que se pueden dar el lujo de publicar textos realmente significativos diariamente.
7- Publicar frecuentemente hiere la credibilidad de la blogósfera: Kintz alude a los posts que son reproducidos una y otra vez (ante la presión de publicar algo cada día) sin la necesaria verificación de los datos, generando un efecto bola de nieve muchas veces inexacto.
8- La publicación frecuente terminará delegando los blogs corporativos en las agencias de relaciones publicas: ya que las compañías se verán abrumadas por las exigencias de contenido, diluyendo así el verdadero valor de la blogósfera.
9- La exigencia de publicar frencuentemente contribuye al basurero de blogs: de acuerdo con Technorati, solamente el 55% de los blogs sigue publicando después del tercer mes existencia. La presión por publicar a diario ciertamente contribuye a que esa gente abandone sus blogs.
10- Amo demasiado a mi familia: Kintz recomienda visitar Bloguers Anónimos a aquellos que insisten en publicar diariamente en sus blogs.
Como siempre en los blogs, los comentarios al post de Kintz aportan un valor agregado que merece sumarse a sus conceptos. Además de los muchos testimonios de identificación de bloguers torturados por mantener una periodicidad aceptable, esta es una selección de las ideas de los lectores que considero más interesantes:
“Publicar menos posts que antes no redujo mi audiencia.”
“El bloguer debe decidir una frecuencia de actualización (no necesariamente diaria) y aferrarse a ella. Si no se la respeta, los lectores se van.”
“No hay que publicar más de un post cada 24 horas, porque el post nuevo entierra al viejo.”
“Posts menos frecuentes generan más calidad no sólo en el contenido sino, y en consecuencia, en los lectores que te visitan.”
“La belleza de tener un blog está, justamente, en que no hay que escribir obligadamente todos los días, pendiente de las fechas de entrega.”
“No se puede escribir bien todo el tiempo. Mis mejores textos surgen de explorar dentro de mí mismo. No se puede publicar cuatro o cinco veces al día y ser siempre original.”
Era hora de que la industria juguetera se hiciera cargo de la brecha entre el anabólico G.I. Joe (o Joe el Super Temerario) y el metrosexual Ken.
LeisureJoys se ocupa de reivindicar al tercero en discordia en todo conflicto bélico: el corresponsal de guerra.
Ahora podrá mostrarle a sus hijos que el periodismo puede ser una profesión arriesgada y no sólo refritar cables y burlarse de los turistas en Alemania.
Pero si considera que todo lo que tenga que ver con la guerra es violento para un chico, puede probar con un muñeco de Michael Moore:
Es cierto que el Lanata yanqui no va a ser candidato a la decapitación a manos de grupos fundamentalistas, pero las corporaciones a veces pueden ser más vengativas, por lo que todavía necesite algo más moderado. ¿Qué tal un intelectual?
Tiene razón: también los intelectuales son perseguidos (dicen que un buen castañazo duele un rato, pero que las palabras hieren para siempre) y no quiere que su hijo sufra eligiendo un modelo de vida equivocado.
Si todavía desea algo más tranquilo, con el máximo reconocimiento y la mejor paga para que él tenga como modelo, puede regalarle un muñeco personalizado de conductor de noticiero de tv aquí, aquí o aquí. Acuérdese de decirle al fabricante que las piernas no son necesarias.
Aunque todas las palabras que llevan “x” las encuentro libidinosas. Papiroflexia parece esconder alguna rareza sexy, y hexágono sugiere una equilibrada combinación de sexo en grupo. No digamos saxofón, con su contundente fonética fálica, o éxtasis, que desprende resonancia orgásmica. La axila es excitante, y lo taxativo, dominador. Siempre he pensado que los axiomas los vendían en los sex shops. A todo nexo le noto la lascivia. Cualquier taxi me sugiere eróticas aventuras. Un buen texto es siempre afrodisíaco, y el léxico es instrumento de seducción. En verano, cuando todo reluce, todas las palabras parecen escritas con “x”, todas llevan una “x” en su interior.