Ambos predecesores contemplan la información política, pero la hacen convivir con gimnastas en topless o fotos de famosos detenidos por la policía, alla TMZ. En LiveLeak se privilegia el impacto escópico, en Wikileaks, el impacto político. LiveLeak se dirige al espectador, Wikileaks, al ciudadano.
LiveLeak, algo abandonado, sigue siendo la versión sin esterilizar de YouTube, amarillista, pero también esclarecedora; pornográfica, pero under a la vez.
Entre las rarezas de su catálogo, este video es el que más me sorprende: una cámara fija desde una ventana filmando lo que pasa en la interesección de dos calles. No sabemos quién lo filmó, cuánto tiempo la cámara estuvo ahí, ni cómo el autor logró ver tanto material en bruto sin morirse de aburrimiento. Pero lo cierto es que consiguió cuatro momentos memorables.
- En la primera toma, van a ver a un sujeto en silla de ruedas jugueteando de un lado para otro en la mitad de la calle.
- En la segunda toma, un hombre choca a un ómnibus (leyeron bien).
- En la tercera toma, alguien en silla de ruedas (¿el mismo de la toma 1?) casi es atropellado por un auto.
- En la cuarta toma, una persecución policial.
Este video no cambiará el mundo ni Obama se ocupará de comentarlo, pero no deja de ser sorprendente.
-¿A qué le atribuís el reconocimiento que tuvo el programa [“Peter Capusotto y sus videos”] en los últimos años?
-No tengo ni la más pálida idea. Quizá tuvo que ver con una coincidencia histórica y técnica, que es que el programa se empezó a dar en televisión abierta cuando se produjo el auge de YouTube. Una manera de ver televisión, de interactuar con el programa para descubrir qué es lo divertido o lo interesante para subir a la red, que potencia, que amplifica lo que hacen los seguidores. El formato del programa, con fragmentos limpios de entre 4 y 6 minutos, se adapta perfectamente para ser subido a Internet. Esto es algo que a mí me parece fabuloso; no creo que les parezca lo mismo a los anunciantes ni a los canales, pero a mí me parece bárbaro que la gente pueda liberarse de los horarios rígidos para ver un programa. Es muy interesante cómo esta práctica reemplaza al boca a boca. Si alguien ve algo que le gusta, no te lo cuenta, sino que te manda el link. (Pedro Saborido)
- Al parecer uno que se ha hecho corriente y que yo no manejo: andá a la c…de tu madre. Es la negación del insulto porque es de donde uno ha salido y el origen noble que tuvo. Es un contrasentido que se quiera putear con eso, un desajuste desde el punto de vista de la puteada y una grosería mayor. A mí no me preocupan las groserías verbales, pero cuando se hacen frecuentes como veo en un teleteatro como Botineras, me parece excesivo. También pasa en un programa de radio, que parece hecho por una especie de cloaca incesante. Lo censuraría en defensa de la puteada, porque la puteada es un bien de la lengua que se debe preservar para momentos contundentes. Y no hay que pervertirla ni banalizarla, como se hizo con la palabra boludo, que inicialmente tuvo un valor descalificativo y hoy no tiene nada. En cambio, pelotudo ha mantenido un peso específico natural. (Pedro Luis Barcia, presidente de la Academia Argentina de Letras)
Hará cosa de dos meses, y a raíz del bombardeo mediático, los famosos se dignaron a llegar a Twitter. Cada día se agrega alguno nuevo y, como en el Mundo Real, los hay lúcidos, obvios y boludos.
Con la invasión de estrellas en Twitter sucedió lo mismo que hace unos años cuando los conductores de tv se pasaron a las mañanas de la radio: el rating, el cholulismo y los premios coparon todo. Ahora pasó a ser importante la cantidad de gente que te sigue, los admiradores de deportistas, modelos y actores se registran en Twitter sin saber muy bien cómo usarlo ni qué tuitear y se comenzó a dar incentivos por seguir a una persona en forma de sorteos y concursos.
Otra consecuencia fue la publicidad, ya hay varios tuiteros con tuits o directamente cuentas patrocinadas paralelas. Casi ninguno separa lo que es una recomendación legítima de una esponsoreada.
Los famosos argentinos imitan a los extranjeros y no siguen a nadie o a pocos, casi siempre tan famosos como ellos. Un buen grupo ignora los tuiteos de sus fans (bastante cargosos, por cierto), pero otros responden puntillosamente, dialogan y hasta se prenden en consignas/hashtags. Muy pocos retuitean y casi ninguno tiene agregados Favoritos.
En cuanto al contenido, hay mucho “en el gimnasio”, “buen día!!!” y “besis”, solo tolerables para grouppies incondicionales. Son contados los que aportan opinión y muchos menos información. Abundan los errores de ortografía, incluso en periodistas destacados.
Pero también están los buenos. Acá listo ejemplos de una decena de tuiteros a seguir. Hay muchos más ¿Qué otros conocen o recomiendan?
Ahora que terminó el Mundial es tiempo de reflexionar sobre su legado. ¿Qué deja Sudáfrica 2010 a la cultura? Si suponen que la respuesta es “Waka-waka” están equivocados: el único aporte que hizo esa canción es dinero a la cuenta bancaria de Shakira. Como el resto de los temas mundialistas, pasará rápidamente al olvido y se desempolvará con tibieza cada cuatro años.
Otras costumbres, objetos, tradiciones y personajes que no existían antes del certamen tendrán, en cambio, una vida un poco mayor:
Este Nostradamus alemán lleva un 100% de efectividad en sus pronósticos, entre ellos la derrota que dejaría a Argentina afuera de la copa. Sus predicciones son verdaderas conferencias de prensa donde fotógrafos de todo el mundo retratan sus augurios y hasta tiene tres sitios creados en Argentina que refleja los insultos de los hinchas locales en Facebook y Twitter. Nadie mejor que él para predecir su futuro, pero intuímos que se lo consultará antes de elecciones y eventos deportivos. No descarten sucedáneos vernáculos (pingüino adivino, perro vidente, mulita astróloga, etc.)
Mick Jagger es stone
La contracara humana del Pulpo Paul: partido al que Mick acudía, su equipo era derrotado. Pese a que en Argentina se lo ama, después de Sudáfrica 2010, la relación con sus fans ya no será la misma, sobre todo en un país donde se privilegian las cábalas por sobre el juego. Como con Carlos Méndez, Robert Mitchum y Juan Alonso, al nuevo piedra se lo comenzará desde ahora a llamar Miguel Jaguar. Después de la frase anterior, teman por la continuidad de este blog.
No es nuevo que la publicidad promete para no cumplir. Pero el abominable aviso de Quilmes llevó el chauvinismo sensiblero a al grado de mesianismo, con un Dios argentino que pronuncia la “ll” como “sh”. Tanto triunfalismo solo logrará conseguir más agnósticos.
El fracaso publicitario también se extiende a Gillette, que eligió como jugadores a Messi, Kaká y Ronaldo y obvió, por ejemplo, a Forlán. Al final con Wanraich les fue mejor…
Por suerte podemos descansar de los Himnos, las cámaras lentas, los papelitos y las orquestas hasta Brasil 2014.
Faltan 49 cuotas
Aprovechándose de la calentura pre Mundial, los negocios de electrodomésticos hicieron su agosto en junio vendiendo televisores de una tecnología obsoleta en el resto del mundo al triple que en el resto del mundo.
El fenómeno inauguró la era de las 50 cuotas, que hará que estos artefactos estén en la basura antes de que se terminen de pagar.
Más vocabulario
Gracias al fútbol, nuestro idioma es más rico. Insultos como “que la sigan chupando” y “la tenés adentro” ya se incorporaron al habla cotidiana. A este ritmo, Maradona, de no seguir como DT, debería postularse a una silla en la Academia Argentina de Letras.