Te invito a mi otro blog, Buscadoor

Amas de casa desesperadas

11 de Enero de 2007 por Diego Rottman

Aunque estas semanas la mitad del top 10 de libros de no ficción está ocupado por la dupla Pigna-Paenza (tres libros el historiador, dos el matemático), se están colando un par de títulos que también pueden agruparse.

Son “Cómo poner límites a los hijos” y “Mi marido envejece ¿qué hago?”. No hace falta comprarlos para saber de qué tratan, los títulos son suficientemente explicativos. Aunque “Mi marido envejece ¿qué hago?” puede generar un par de preguntas: ¿la esposa sigue jovencita eternamente? y ¿por qué ella debería hacer algo con su marido? a menos que le dé un infarto, en cuyo caso debería llamar a la ambulancia, lo único que tiene que hacer es aguantarlo, que es lo que hacen todas las parejas, y para saber eso no hace falta leer ningún libro.

Que las mujeres casadas y con hijos busquen con avidez estos libros puede tener muchas lecturas. Una feminista podría ser “los nenes son unos hinchapelotas y los maridos unos inútiles”. Y una machista: “las mujeres ya no son lo que eran: mi vieja no necesitaba de un libro para criar a sus hijos y poner en vereda a mi viejo”.

Lo cierto es que nos hemos ido acostumbrando a que el mercado editorial lance estos libros para mujeres: recuerdo “Los nietos nos miran” (sí, ¿y?) y “No seré feliz pero tengo marido”. Por eso ya no nos sorprenden. Pero no se lanzan equivalentes para hombres, tipo “Cómo ponerle límites a la tarjeta de crédito de mi mujer” o “Mi amante me hinchó las bolas ¿qué hago?”. Y ni que hablar del colectivo gay que, al menos por ahora, tampoco compra libros tipo “Cómo no ponerle límites a mi marido” o “Los chongos nos miran”.


Volver

Archivado en: libros, moda

4 acotaron Acote...

  • 1. bestiaria | 11/01/2007 a las 21:37

    Já!

    Yo voy mucho a leer a Café Martínez (uno que tiene una librería Cúspide adosada, de la q uno puede tomar el libro que quiera) y siento muchísima verguenza ajena cuando alguien se lleva uno de esos libros a la mesa. Curiosamente, mi solidario pudor no es a causa de que elijan esos títulos, sino de todo el ritual que continúa luego de sentarse: se ponen los anteojos, sacan un cuaderno/lápiz para anotar, y fruncen el ceño para expresar concentración y entrega a la lectura.

  • 2. Diego Rottman | 12/01/2007 a las 9:59

    Si, lo mismo en el Aroma de Cúspide de Florida.

    Las listas de best sellers se arman sobre los libros más vendidos, pero si se hicieran sobre lo que se lee en esos cafés, el de “Como poner limites a los hijos” encabeza por lejos.

  • 3. Nove | 13/01/2007 a las 20:18

    Me sorprende el segundo libro, sobre todo. En general de los tipos que se ponen viejos se dice que se ponen más ‘interesantes’. Las mujeres que se ponen viejas: viejas chotas. Salvo con la cuchillada (digo por las famosas) no hay una ‘madura interesante’. Aunque ahora también se acuchillan los tipos, en fin…

  • 4. RODRI | 21/12/2007 a las 17:11

    NO SE Q DECIR, LA VERDAD NO SE ENCUENTRAN PALABRAS PARA ESTO

¡Acote!

Obligatorio

Obligatorio, oculto

Trackback this post  |  Subscribe to the comments via RSS Feed


Calendar

Enero 2009
L M X J V S D
« Dic    
 1234
567891011
12131415161718
19202122232425
262728293031  

Most Recent Posts