Concierto para máquina de escribir

“Primero escribo a mano. Después lo paso a máquina, con un solo dedo. Uso el dedo como verificación: si se me cansa es que la escena es demasiado larga, hay que cortar. Cuando creo que la tengo llamo a algún amigo y se la leo completa por teléfono. Eso me permite oírla, ver cómo suena. Cosa que de todos modos hago mientras la escribo: voy leyendo los diálogos en voz alta. Los diálogos son como música. Es cuestión de ver cómo suenan, medir el largo de cada frase, detectar las notas falsas…” (Quentin Tarantino)