Filosofía barata

“En una época de self-service individualista, Séneca y Montaigne aparecen en el campo del consumo al lado del Prozac, pues existe todo un público que busca la filosofía consuelo, recetas empíricas e inmediatas que procuren la felicidad. Buena suerte al hiperconsumidor, pero me cuesta no expresar mi mayor escepticismo, ese tipo de lecturas produce todo menos el efecto deseado: la filosofía no es el camino más fácil hacia la felicidad. Quien ha meditado a los grandes maestros no está mejor pertrechado que los demás para vivir feliz, ya que ningún filósofo puede impedir que sintamos tristeza, desesperación, dolor o miedo.” (Gilles Lipovetsky)