La mano entre dos espejos

“Me acuerdo de la última entrevista que realicé a David Cronemberg, durante la cual le hice un comentario bastante lúgubre al decir que criar hijos era una serie de adioses, uno detrás de otro: a los pañales y luego a los monos de invierno y por último al propio niño.

– Se pasan la vida despidiéndose de ti – comenté

Y Cronenberg, que también  tiene hijos adultos, me interrumpió diciendo:

– Sí, pero ¿realmente llegan a despedirse alguna vez?” (David Gilmour)