Las noticias de la tele

"Como esquema general de funcionamiento, el informativo empezaba con un salpicado de sucesos internacionales (políticos bajando y subiendo de aviones, romances de actrices y directores en festivales de cine, guerras en países distantes, cuernos de toros ensartando toreros, etcétera), que precedían a los sucesos de orden nacional (tráfico de drogas, secuestros, asesinatos, coimas…), resumidos en una colección de temas ‘traídos’ desde los camiones de exteriores. Pero el plato fuerte de cada noche era el llamado ‘caso del día’. La Gerencia de Noticias apostaba todo ahí, porque de la elección del caso dependía el éxito o el fracaso del programa en la competencia por el rating con los otros canales. Desde ya, el ‘caso’ debía ser de fácil comprensión y asimilación, y tener un alto contenido emocional. Se consideraba bien elegido un caso cuando dividía las opiniones del público. A la inversa, un modelo de caso mal elegido era aquel que generaba consenso: un nacimiento no era un caso, porque todo el mundo estaba a favor de la vida; una violación tampoco lo era, por los motivos inversos (aunque pudiera derivar en lo mismo). El ‘caso del día’ era un segmento inatacable, aunque la competencia dijera que algunos eran inventados. Pero eso nunca había podido probarse, y además, ¿a quién le importaba?" (Carrera y Fracassi)