Las serias reglas del humor duradero

“Creo que el secreto [de que Les Luthiers se haya mantenido unido tantos años] está en tener reglas de juego claras y observarlas. Y ellos hicieron eso, las respetaron en la medida en que funcionaban, pero también pudieron modificarlas cuando fue necesario. En otra época había derecho a veto: si a uno no le gustaba una canción, esa canción moría. Luego acordaron un cambio y empezaron a decidir por mayoría. Más democrático; puede pensarse que menos riguroso, que podían estar sacrificando un poquito de calidad, pero tampoco garantizaba eso la opinión de uno solo entre todos. He pasado mucho tiempo con ellos, compartiendo almuerzos, comidas, mujeres, y son muy respetuosos. Son amplios en lo grupal y también en lo individual y esto les ha permitido manejar la cuestión. Y además son muy sinceros, algo peligroso en países latinos, porque no se estila. Entonces no hay problema en que uno diga ‘mira, me parece muy malo esto que has planteado’. Y no pasa nada, se lo bancan bien.” (Daniel Samper Pizano)