Último momento (del año)

Por el blog de Lucho Dolber conocí un fenómeno periodístico digno de estudio en las carreras de comunicación de todo el mundo: el primer diario sin noticias en su tapa.

El diario Hoy de La Plata publicó esta portada en su edición del 27 de diciembre:

Esto y poner “Falta un mes para el 27 de enero”, “La tierra es redonda” o “Lindo día (si no llueve)” hubiera sido lo mismo. Las cinco doblevés al tacho de basura. No nos cuentan algo que pasó, nos anticipan algo que va a pasar, dentro de cuatro noches, y que todo el mundo ya sabe, en el espacio principal del diario.

Pero la cosa no termina ahí. Al día siguiente, la tapa fue esta:

Una buena broma por el Día de los inocentes, si no hubiera sido porque el día anterior hicieron lo mismo en serio. Y al día siguiente.

No solo repitieron el chiste -a esta altura inevitable- sino que también repitieron el verbo de la única noticia de tapa (sinónimos de crecer: aumentar, incrementarse, intensificarse, acentuarse, subir, elevarse).

Siguiendo en la línea de las no ticias hoy vuelven con los bebés pedorros (¿el bébe no era un símbolo del año nuevo? ¿por qué tres bebés?) y nos informan que “Un cartel cayó de 20 metros y de milagro no mató a nadie”.

¿Cómo será la tapa de mañana 31? ¿Y la del 2 de enero? Y lo que es más inquietante: ¿Cómo será la tapa del diario Hoy del 31 de diciembre de 2011, un día antes del año del fin del mundo?