Bulimia cultural
22 de Mayo de 2006 por Diego Rottman

Obelisco de pan dulce, de Marta Minujín
Nos pasó a todos a la vez. Una sensación que se fue transformando en percepción. El fin de semana lo confirmé con una charla con el músico Sami Abadi. Y ahora leo esto. Estamos enfermos de bulimia cultural y no hay cura a la vista.
Nunca leí tanto como ahora. Nunca vi tantas horas de películas y tv. Escuché más música que cualquier otro año de mi vida. Y mucho de lo que leí, vi y escuché en este último tiempo tiene más calidad que mis consumos culturales anteriores.
Es que tenemos a nuestra disposición toda la historia y la geografía de la cultura. La filmografía completa de Hitchcock en un zip de Rapidshare. El nuevo disco de una oscura banda australiana disponible en su blog.
Es demasiado fácil de obtener, diverso y barato como para resistirse. Y ése es el gran problema. ¿Los síntomas? Estar escuchando un buen disco y desear que termine para empezar a escuchar otro. Que resulte cada vez más difícil recordar dónde leímos algo (¿online? ¿en un libro? ¿en el diario? ¿en una revista?). Grabar programas de tv y no tener tiempo para verlos. Tener la “desgracia” de encontrar una radio online perfecta y apagarla con la sensación de que nos estamos perdiendo lo que va a venir. Si el tiempo es oro, su cotización sube sin parar.
Todo es chino. El arte efímero de Marta Minujin hecho norma. Antes releíamos libros, escuchábamos un disco decenas de veces. Ahora bajamos un MP3, lo escuchamos y lo borramos o lo sepultamos en el disco rígido en busca de más. Salvo por los libros con un valor afectivo en nuestras vidas, ¿para qué seguimos teniendo bibliotecas?
Estamos en una nueva etapa de reproductibilidad técnica y no hay un Benjamin para explicarla. O posiblemente haya tantos Benjamin que todavía no nos enteramos de su existencia…
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Archivado en: cultura
13 acotaron Acote...
1. Blue | 22/05/2006 a las 22:37
Y aún no decido si me asusta o alucina de modo casi enfermizo la increíble cantidad de cultura disponible para consumir…
2. Diego Rottman | 23/05/2006 a las 9:49
Me encantaría responderte, pero me estoy bajando 179 versiones de “Summertime”
3. José | 23/05/2006 a las 12:51
No solo eso, siguiendo los consejos de Rodolfo Forwill que leí en un reportaje sobre el tema de poder leer en la computadora (soy bibliotecario y descreia) lei (con el word a tamaño de fuente 28) 2666 de Roberto Bolaño, mil paginas que agrandadas se tranformaron en 4000, en 4 días! una experiencia alucinante!…. Saludos
4. Ignacio Cetti | 6/06/2006 a las 6:57
a mi me pasa que a veces, por escuchar tanta musica en un mismo dia, cuando la vuelva a escuchar los dias siguientes encuentro cosas que no habia captado la primea vez. y me digo, tengo que conseguir mas memoria ram. no se bien como llegue aca, pero felicitaciones y un abrazo grande. lo que posteas es inspirador. sobre todo el informe del CAFIP. se lo mande a toda mi lista de contactos.
para adelante
5. hhomero | 28/04/2007 a las 19:10
hola diego! cómo te va?
me permito mencionar que tu enfoque de toda esta nueva reproductibilidad que nos estamos desayunando en los últimos años me pareció un tanto descreído y (por qué no) pesimista. hasta jubilatorio! jaja… bueno, era un chiste…
yo tengo 24 años, cuando era chico no existía ni remotamente internet, tuve mi adolescencia con el napster y mi época de estudiante de cine con el emule. si bien experimento algunos de los síntomas de la bulimia cultural (especialmente el de la radio online!), le doy la bienvenida con alegría: hace varios años ya que mis bandas favoritas y mis directores de cabecera no tienen ni miras de ingresar a los canales de distribución argentinos. ni jamás lo han hecho. supongo que te pasará lo mismo. por lo tanto: de cuánto me hubiera perdido de no ser por la facilidad para encontrar este tipo de material? seguiría escuchando los mismos 30 discos? quí lo sá.
a modo de confesión, lo que me da pena es presenciar, por cuestiones laborales, el enorme esfuerzo y tiempo que lleva hacer una película (a título de ejemplo también sirve componer y grabar un disco) para que yo después en 3 o 4 horas ya la haya bajado sin salir de casa. tanto por tan poco! cuánta injusticia. tamaña desvergüenza.
en fin, el tema de para horas y horas de reflexión, no? ojalá alguien sagaz se las dedique pronto.
saludos!
6. Marta | 23/02/2008 a las 15:28
Opino que lleva a una información cultural superficial porque no se puede procesar todo el material disponible.
Los textos con vocabulario técnico o con información más profunda necesitan de más tiempo para digerirlos.
Yo también sufro de gran intoxicación informativa, especialmente los fines de semana. Llegué aquí, pero seguramente nunca veré si alguien más argumentó en mi contra. Si lo pongo en “Favoritos”… ¿Lo encontraré?
Creo que la red es un laberinto casi sin fin y andamos cautivos como Asterión en el suyo.
Saludos desde Morteros, prov. de Córdoba.
7. alita | 28/02/2008 a las 9:43
si, si, si, a mi me pasa lo mismo, bah a todo el mundo! tengo mil peliculas para ver, musica para escuchar, mientras leo este blog escucho la radio, ando en bici fija, y al final del dia no me acuerdo de nada de lo q hice!!! esa sensacion es lo q no me gusta…..
8. Ariel Di Stefano | 28/02/2008 a las 10:00
Creo que sin dudas una de las tematicas que debería empezar a abordar nuestra educación y la de nuestros hijos es cómo filtrar, seleccionar y elegir que información consumir en este océano que nos propone internet.
9. Mario Brollo | 28/02/2008 a las 10:03
Sabia que estaba enfermo pero no sabia de que, gracias por aclararmelo
10. Germán Angeli | 28/02/2008 a las 12:20
Estoy de acuerdo con alita. Es una enfermedad que se manifiesta principalmente por una “frustración cultural”.
Pero no todo lo que recibimos tiene el mismo grado o nivel de cultura. Por lo tanto, lo más interesante (e importante) es -y será- aprender a definir un criterio de selección de contenidos. Si no, seguiremos sufriendo estas ganas desmesuradas de consumo y difícilmente lograremos controlarlas.
Saludos.
11. Martín | 28/02/2008 a las 20:00
En unos años, nadie va a por creer que hubo vida antes de google.
Por lo menos está del.icio.us que me hace sentir que no pierdo tanto timpo
12. Miggy | 29/02/2008 a las 12:01
Hay que ponerse limites a uno mismo. A mi me pasa mucho con los libros y con la musica. Tengo mil millones de discos que no escuche. Un dia agarro uno y me obligo a no pasar a otro despues de dos temas. Haciendo esto descubri discos y libros buenisimos. Es una lastima, hay que aprender a manejarse porque es realmente muy valiosos disponer de tanta informacion y es una pena desperdiciarla asi.
13. Breves: 01 de marzo / 08 &hellip | 1/03/2008 a las 13:43
[...] cultural: ¿sos un bulímico/a cultural? Entonces no te pierdas los consejos de Diego Rottman: internet, televisión, libros y música. Yo [...]
¡Acote!
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