Cuando un lugar se está llenando de pendejos, el viejo sos vos
(elfaco)
Hoy es el último día que tengo 30 y pico. Y aunque dicen que los 40 son los nuevos 30 (lo dicen los de 40, no los de 30), ciertas cosas hacen que de a poquito vaya sintiendo la transición de “treintañero” a “cuarentón”:
- Pienso si lo que voy a comer me puede caer mal (aunque igual termine comiéndolo).
- Los tests de Facebook me provocan arcadas.
- Aumento el tamaño de la tipografía de algunos sitios web.
- Hace rato que no leo el “S!” de Clarín.
- Los desconocidos me tratan de usted.
- Ahora en la calle también miro mujeres de más de 35.
- No me parece divertida la pelea de Zulma Lobato y Mitch.
- Me pregunto si no debería dejar de usar cierta ropa.
- Me quedo solo ante ciertas referencias culturales (”¿Quién es Oscar Viale?”).
- Me inquieta la bandita de Atlanta que acampa justo enfrente de mi casa.
- No me gusta mandar SMS y tardo mucho en escribirlos.
- Me tengo que abrigar más que otros años.
Debe haber más, pero no me acuerdo. Mi memoria ya no es lo que era…
Hamburguesería: lugar donde se venden juguetes. Feria artesanal: lugar donde se venden artículos producidos en serie. Farmacia: lugar donde se venden golosinas. Kiosco de revistas: lugar donde se venden productos de perfumería, música, bebidas, películas, útiles escolares, utensilios para la cocina, autos de colección, piedras, libros y accesorios de vestimenta.
Para los que se quejan de que los medios internacionales no reflejan lo que pasa en nuestro país, uno de los sitios más importantes y frecuentados de la web le acaba de dedicar un post a una de las argentinas que mejor nos representa en el exterior. No, no es Cristina. Tampoco la princesa Máxima.
Este sitio vende pastillas para reducir el tamaño del pene. Con este medicamento podrá achicar su miembro hasta su mínima expresión sin necesidad de meterse en una piscina.
El frasco con pastillas (placebo) para un mes de tratamiento se consigue acá por apenas 9,95 dólares.