Las noticias más retuiteadas de los medios argentinos

A partir de de la buena idea del blog español 233grados que analizó las noticias de los medios españoles que tuvieron más retuiteos, hice una versión local. Están ordenados por el número de retuits que tuvo su tuit más retuiteado. Se incluye el número de seguidores a modo orientativo.

C5N – 245.382 seguidores

733 retuits

TN – 262.370 seguidores

342 retuits

La Nación – 244.495 seguidores

290 retuits

Crónica – 41.475 seguidores

288 retuits

Olé – 211.344 seguidores

228 retuits

MSN – 24.428 seguidores

185 retuits

Perfil – 78.259 seguidores

167 retuits

Libre – 32.953 seguidores

124 retuits

Clarín – 171.778 seguidores

95 retuits

Infobae – 144.117 seguidores

75  retuits

Sorprende que dos medios tan populares en la web, como Clarín e Infobae, con tantos seguidores tengan tan poco poder de retuiteo. En el extremo opuesto, MSN, Libre y Crónica, con pocos seguidores, logran muchos retuits.

Lideran las señales de noticias con muchos retuits, pero también seguidores.

Meritorio lo de La Nación que, sin el apoyo de un canal de tv o de un medio muy masivo, logró gran cantidad de seguidores y de retuits.

En relación al contenido, se mezclan links a noticias, frases reuiteables y concursos. No siempre el retuit implica empatía: en el caso de Libre mucha gente repitió el tuiter a modo de crítica. Algo parecido puede haber pasado con Olé y Crónica, donde también se mezclan los retuits irónicos.

Desprolijo minibalance 2011

Libro: “God No!”, de Penn Jillette
Serie: The Hour
Película sobrevalorada: El Estudiante
Película subvalorada: Operación regalo
Spotify Playlist: Originals that are less Famous than the Cover Versions
Frase del año: “Conmigo no, Barone”
Blog lamentablemente cerrado: The J-Walk Blog
Fenómeno periodístico: La decadencia de “Barcelona”
Disco nacional: Se puede, de Varias Artistas
Mejor idea de producción de la tv argentina: El cuarto giratorio de Showmatch
Mejor extensión de Firefox: Who stole my pictures?
Libro para periodistas: “Steve Jobs”, de Walter Isaacson
Sitio web: Epubgratis.me
Mejor hashtag: #NegradasdeMercadoLibre
Hashtag más exitoso: #LiberenOrsai
Hashtag menos exitoso: #Liberenaloslibros

Desprolijo minibalance 2010

Máximo le trae mala suerte a Perfil

Hace unos años Noticias equivocó en tapa a Máximo Kirchner, confundiénolo con Marcelo Martínez Casas, por entonces gerente de Asuntos Legales de Canal 9. Esta semama vuelve a aparecer el hijo de los dos presidentes en tapa, ahora con la foto correcta.

Pero otra publicación de la misma editorial fue víctima del “Efecto Máximo”: Libre. En su edición de hoy muestra a la “acusada de matar a su pareja a mazazos”.

No fue el único medio. Muy también la puso en tapa. Pero es otra persona.

Y Tiempo y Popular repiten la misma foto de Muy. Dario Gallo, director de Libre, pareció advertirlo:

https://twitter.com/#!/dariogallo/status/142607167294410752

¿Quién se equivocó? Si juzgamos porque la tapa desapareció del sitio de Perfil.com y que son tres contra uno, pareciera que en Libre se mandaron un moco. Pero a diferencia de la otra vez, en este caso, están acusando de asesina a alguien que no lo es. Daños colaterales del periodismo sensacionalista…

Orsai acepta colaboraciones

A propósito del primer año de la revista Orsai, pregunté en Twitter:

https://twitter.com/#!/diegorottman/status/138670312647692288

El balance para la mayoría fue positivo, con tibias críticas. Entre mis reparos, escribí que me hubiera gustado ver menos escritores consagrados o conocidos y más descubrimientos, preferentemente jóvenes. Eso fue el inicio de una discusión cordial con @aguirrecaro que duró ¡tres horas!

Para tratar de resumirla: a ambos nos gustaría leer textos de calidad de gente nueva. Ella es más pesimista que yo en que esa gente existe. Explica que cuando Hernán Casciari convocó a mandar material solo rescataron un texto publicable. Para mi esa convocatoria no tuvo la suficiente difusión y duró poco. Razoné que tiene que haber un recambio similar al que apareció en los blogs en la primera década del siglo, entre los que surgieron los mismos Casciari y Carolina Aguirre. Que tal vez haya que mirar en Twitter.

Cuando le dije que posiblemente yo esté equivocado, pero que valdría la pena hacer el experimento, ya que lo curioso de Orsai es que es un medio masivo y under a la vez, ofreció escribirle a Casciari y preguntarle si le interesaba recibir colaboraciones. Esta fue la respuesta:



Me alegra la buena onda de Casciari y Carolina Aguirre y la posibilidad de ver qué surge de esta propuesta. Me preocupa que sea todo tan informal y con una difusión tan limitada: no es lo mismo que yo lo publique en este blog que que Hernán lo ponga en Orsai.

Así que, jóvenes (y viejos) talentos, se les acabaron las excusas para ponerse a escribir esa nota o ese cuento que tanto querían hacer. Ahora pueden publicar en un medio prestigioso y leído y encima cobrar buen dinero. ¡A laburar!

ACTUALIZADO: A raíz del debate de Twitter, Patricio Zunini propuso una lista de 10 autores sub-30 para seguir con atención.

Frívolos sobran, lo que faltan son tapas de revistas

El día de las elecciones Pablo Marchetti le explicaba a un periodista de Perfil que estaba en el búnker del FAP, no por ser novio de Victoria Donda, sino porque estaba haciendo una cobertura periodística. Se desconoce adónde salió esa cobertura, ya que Barcelona, revista que dirige, no hace ese tipo de periodismo. La actitud puede entenderse en alguien más interesado en que se lo valore por sus ideas que por su vida privada.

La revista Mú es la versión impresa del portal La Vaca, un histórico medio alternativo fundado por Claudia Acuña, Judith Gociol, Diego Rosemberg y Patricia Rojas. Antes de la oleada antiperiodística post-678, en La Vaca se propuso y se practicó el buen periodismo con una agenda y un modo de producción diferente al de los medios tradicionales. En La Vaca Pablo Marchetti salió del closet político con una crónica sobre el fenómeno que rodeó la muerte de Néstor Kirchner. Y ahora vuelve a elegir ese medio para hacer público lo que le ocultaba un mes atrás al periodista de Perfil:

Una diputada cuyo slogan de campaña fue “vamos a portarnos mal” y un periodista que se burla de los clichés del periodismo posan juntos en una tapa al estilo de las revistas más mainstream. Una revista como Mú, que se destacó por hablar de las fábricas recuperadas, denunciar la minería a cielo abierto y proponer nuevas miradas sobre la profesión, presenta una nota de tapa con las peores mañas sensacionalistas: sexo, drogas, política, romance, intriga.

Claro, también hay otra lectura: la irónica, es todo una gran burla. Pero, a diferencia de Barcelona, Mú no se caracteriza por este tipo de tratamiento, ni la tapa da las suficientes señales para interpretarla así. Si querían hacer eso, les salió mal. Y la mejor prueba es la tapa de Libre de hoy:

la supuesta tapa transgresora desnudada: un simple gesto frívolo de una pareja conocida enamorada, que en nada se diferencia de cualquier ejemplar de la revista Caras. Tal vez este número llegue a más gente, pero en adelante para Mú será más difícil hablar del asesinato de Adams Ledezma o para Barcelona burlarse de los que ponen culos en tapa para vender.

Los referentes

Si cada pueblo tiene los gobiernos que se merece, saber quiénes gobiernan una imaginaria República de los Periodistas puede iluminarnos sobre el periodismo que nos merecemos. La respuesta se puede encontrar en un reciente relevamiento de FOPEA, donde, entre otras cuestiones, se le preguntó a casi 1000 periodistas argentinos quiénes eran sus principales referentes. El resultado fue:

1- Jorge Lanata
2- Nelson Castro
3- Rodolfo Walsh
4- Víctor Hugo Morales
5- Ninguno
6- Magdalena Ruiz Guiñazú
7- Horacio Vertbisky
8- Alfredo Leuco
9- Joaquín Morales Solá
10- Ernesto Tenembaum
11- Eduardo Aliverti

Es decir, las personas que influyen a los periodistas argentinos son los diez de más arriba y, para una buena proporción, nadie. Llama la atención que muchos, demasiados, no tengan a nadie en quién mirarse, nadie que los inspire o les provoque admiración. Me encantaría saber el motivo.

Otro dato curioso es que de los diez elegidos, nueve son contemporáneos, pero la inclusión de Walsh da la pauta de que podía elegirse periodistas de todos los tiempos. Sin embargo casi todos votaron a profesionales que ejercen actualmente.

El tercer puesto para Rodolfo Walsh es también interesante. Walsh es un ícono reciente para los periodistas. Hace unos años ni figuraba en este tipo de encuestas. Por ejemplo, en este mismo blog pusimos un juego, batalla de periodistas, donde cerca de 10.000 personas seleccionaban, entre un par de periodistas, cuál preferían. En abril de 2006 la encabezaba:

1. Jorge Lanata
2. Jorge Guinzburg
3. Marcelo Zlotogwiazda
4. Ernesto Tenembaum
5. Santo Biasatti

y un año más tarde:

1. Roberto Pettinato
2. Rogelio Garcí­a Lupo
3. Gonzalo Bonadeo
4. Jorge Lanata
5. Fanny Mandelbaum

La lista actual muestra una polarización fuerte entre periodistas pro-gobierno (¿militantes?) y opositores (¿de la corpo?), un 100% masculino, porteño y del periodismo político, aunque sin predominio de la tv (hay gente de gráfica y de radio).

A mi los resultados me parecen adocenados, sobre todo porque los que votaban eran los mismos periodistas. Aunque con buen tino alguien dijo que hay que celebrar, porque hace unos años los referentes eran los movileros de CQC. Ya que criticaba a los elegidos, me pidieron en Twitter que seleccionara a mis referentes. Esta es la lista, sin un orden particular:

– Enrique Raab
– Geno Díaz
– Jorge Luis Borges
– Aquiles Fabregat
– Enrique Silberstein
– Aníbal Vinelli
– Julio Nudler
– Claudio Uriarte
– Jorge Guinzburg
– Carlos Abrevaya
– Hugo Guerrero Marthineitz

Y si valen extranjeros que trabajaron en Argentina (en el de FOPEA está el uruguayo Víctor Hugo Morales), Homero Alsina Thevenet.

Si tengo que elegir periodistas que vivan, seleccionaría:

– Rogelio García Lupo
– Carlos Ulanovsky
– Mario Mactas
– Jorge Lanata
– Miguel Brascó
– Ezequiel Fernández Moores
– Jorge Fernández Díaz
– Quintín
– Esteban Schmidt
– Sebastián Campanario

Sería bueno que cada periodista elaborara su lista de referentes, y que sirviera como disparador para salir del cliché del star system de la profesión. Tal vez con modelos mejores tengamos un periodismo mejor.

Y en el sueño gritaba: me hundo, me hundo, me hundo

Hay un Tercer Mundo y está en Europa.

Hace dos meses, La Nación puso en tapa la nota «Nápoles, paralizada por una montaña de basura». Para describir la situación, la corresponsal eligió la siguiente imagen:

Como ya había pasado en 2008, Nápoles amaneció ayer sumergida y
paralizada por escandalosas montañas de basura, más parecida a una
ciudad del tercer mundo que a una perteneciente a un miembro del Grupo
de los Ocho.

Ahora que Londres arde, La Nación, nuevamente en tapa, cuenta el caos de esta manera:

Adiós a las imágenes de cuento de hadas de Kate y Guillermo. Las escenas
ahora parecen salidas del infierno, o del Tercer Mundo: edificios y
autos en llamas, patrulleros destrozados, negocios saqueados y
barricadas humeantes.

¡¡Y la corresponsal es la misma!!

Ante tanta reiteración ¿no va siendo hora de que para explicar una situación descontrolada empecemos a usar la frase «Parece del Primer Mundo»?

via @juanpmansilla

Periodismo de periodistas

Ahora parece lo más normal, pero hace no muchos años, que los medios de comunicación hablaran de sí mismos era una rareza en Argentina. La secciones «Nada se pierde» y «Miseria de la prensa del Proceso» de la revista Humor y el programa y la revista «Medios & Comunicación» son las pocas excepciones que recuerdo al retorno de la democracia. Ahora, el diario de mayor circulación responde desde sus tapas cada vez que se lo cuestiona y el canal estatal dedica su horario central a criticar el tratamiento de las noticias que hacen los medios opositores. Ya todos los diarios tienen una sección fija dedicada a los medios. El discurso sobre el análisis de la comunicación invadió muchas sobremesas como lo hizo en su tiempo el discurso psicoanalítico. Que el tema del día para Clarín haya sido hoy el escándalo de News of the World habla de ese velo descorrido en el que se convirtió el periodismo.

Pero este debate no se vive del mismo modo en otros países, donde el periodismo de periodistas no está bien visto, salvo en el espacio del ombudsman. Por eso, no deja de sorprender que los principales medios de comunicación de todo el mundo se estén ocupando con tanto detalle de la caída del imperio Murdoch. El episodio demuestra ser más que una mera violación deontológica y se entronca en las relaciones políticas del empresario australiano. Pero, igual, verlo en las portadas de los semanarios políticos más emblemáticos es un hito que vale la pena destacar.

Estas son algunas de las tapas de los newsmagazines de esta semana que abordaron el asunto:








Cualquier boludo hace la tapa de un diario

La Nación comenzó hoy una interesante experiencia. Convocar a alguien para que elabore la tapa del diario según sus propios criterios. El primer convidado fue el candidato a jefe de gobierno para la ciudad de Buenos Aires Daniel Filmus. Esta fue la primera plana que armó (click en la imagen para ampliarla):

El ejercicio tiene sus antecedentes: Bono, Giorgio Armani, J. J. Abrams dirigieron por una vez medios como Liberation, Vogue o Wired. Es, más bien, algo similar a una sección que tenía el desaparecido Crítica de Jorge Lanata: en lugar del medio, la incursión se limita a la tapa y no a la definitiva, sino a una alternativa.

Visto desde una óptica más crítica, ceder la tapa atenta contra dos principios que La Nación defiende desde siempre. Que alguien, y no precisamente de la misma ideología que la del periódico pueda seleccionar y jerarquizar la agenda, desmiente la idea del periodismo objetivo e impoluto tan cara a diarios como este. Si hay dos tapas posibles, entonces la agenda infomativa no sería algo dado, sino que obedece a una lectura ideológica de la realidad.

El otro mito que se cae llamando a un político a elaborar una tapa es el del saber específico de la profesión. Si «cualquier boludo hace la tapa de un diario», para parafrasear a José Pablo Feinmann, entonces no hace falta capacitarse ni tener experiencia en medios. Twitteros, periodistas ciudadanos, políticos y mediáticos están a la par de los periodistas profesionales, argumento que desde los medios tradicionales siempre se busca refutar.

Por suerte, para los que hacen La Nación, la obra de Filmus desmiente los dos argumentos. El ideológico porque, si se revisa el diario de hoy, difiere poco en su interior del contenido que seleccionó Filmus, las notas son las mismas, apenas jerarquizadas o adjetivadas distinto. Una tapa verdaderamente transgresora en La Nación, hubiera incluido, por ejemplo que fraguaron un expediente de la Causa Papel Prensa para beneficiar a Clarín y La Nación.

Y el argumento del profesionalismo puede refutarse también: una tapa como la que hizo Filmus no solo es un embole atómico, sino que ignora noticias que un diario generalista no puede darse el lujo de omitir: lo de River no puede ir tan chico y hay una sobreabundancia de información política. Reglas ambas que un periodista profesional no hubiera dejado pasar.

Aplaudimos el gesto de animarse y esperemos que la próxima se jueguen y, la tapa armada por el invitado, sea la que quede en la página 1…