Imagínense presenciar las reuniones de editores del diario más importante de mundo, una especie de reality filmado dentro de una redacción. Desde hace un mes eso es posible, gracias a TimesCast, un nuevo servicio de The New York Times.
De lunes a viernes, TimesCast cuenta en videos de 5 minutos el armado de la edición del día siguiente. El concepto no es nuevo. Crítica de la Argentina ya lo hizo de otra manera, mostrando en su sitio web la pauta con las notas a medida que se iban definiendo. Y los videos con periodistas analizando la noticia son una práctica habitual de muchas versiones digitales de diarios de papel. Pero la original idea de Lanata era fría y una caja negra, mientras que las columnas de opinión filmadas son soporíferas y desprecian a la imagen -poner una foto del periodista y el audio sería equivalente.
TimeCast es atractivo de ver, al menos para alguien al que le interesa el periodismo y su cocina. Está editado con ritmo, mechado con imágenes y videos de las noticias de las que se está hablando y aborda los tres temas más importantes del día en menos de un minuto con entrevistas al periodista a cargo dentro del periódico, que aporta contexto más que opinión.
Pero sin dudas lo más interesante es el comienzo, con la reunión de tapa de las 10:30 de la mañana. Presenciamos el intercambio entre los editores, con cara de dormidos y anotando en cuadernitos (nada de iPads), sobre cuáles serán las principales noticias de la jornada. Son apenas unos minutos y se nota la puesta en escena, pero a la vez el espectador se siente más cerca de los autores del diario.
Esperando una versión subtitulada al español y con la certeza de que por cosas como estas nunca veremos un equivalente en medios como Clarín, les dejo el Timecast de hoy (recomiendo ponerlo a pantalla completa):
El último número de la revista Noticias se regodea en el necroperiodismo. Con el título "El tortuoso final de Sandro" muestra al cantante a poco de morir, en pijama, sin dientes y con sonda en la nariz. Obviamente no voy a reproducir ni linkear a la tapa.
Hace unos meses hizo exactamente lo mismo con Alfonsín ya fallecido: eligió una foto de los últimos días del ex presidente acostado en una cama y visiblemente desmejorado.
Este tipo de fotos de moribundos como argumento de ventas de revistas no fue lo suficientemente repudiado por los colegas como sí lo hacen con las cámaras ocultas, también una invasión a la intimidad, pero al menos de gente que puede defenderse.
Y aunque las discusiones deontológicas parecen pasadas de moda, sobre todo entre periodistas, hay dos argumentos prácticos que deberían disuadir a los que caen en este recurso.
Por un lado, no venden. Luis Ventura reconoció que la edición de Paparazzi que menos vendió fue la que tuvo en su tapa a Javier Portales en terapia intensiva. Los lectores parecen censurar estas elecciones extremas cuando se trata de sus ídolos.
Y por otro lado pueden traer consecuencias legales. Cuando la revista Gente puso a Ricardo Balbín desahuciado tampoco vendió mucho, pero además sufrió un juicio que terminó perdiendo. Esa tapa es una de las pocas cosas de las que Chiche Gelblung sí se arrepiente. Lo que es mucho decir.
Se llama Úrsula Martínez y es una perfomer inglesa. Aquí se la ve en el Festival Juste pour rire haciendo uno de los trucos más transitados por los magos, pero desde un nuevo enfoque. Aunque es de 2006, el video es nuevo para mí.
Como el año pasado seguimos haciendo felices a las parejas sin ingenio dándoles ideas para sorprenderse mutuamente con algo poco convencional.
Osito de peluche
Si ellas insisten en regalarles a sus hombres un afeminado osito de peluche con inscripciones melosas, mejor que sea este osito de peluche:
En el compartimento secreto ofrece 1) spray para el aliento, 2) linterna, 3) preservativos, 4) “El cazador oculto”, 5) miscelánea, 6) vodka, 7) cigarrillos, 8) encendedor y 9) una cuerda.
Portarrollos parlante
¿Cansado de que su pareja se olvide de cambiar el papel higiénico cuando se acaba? Qué mejor que aprovechar San Valentín para recordárselo permanentemente a través de este portarrollos parlante.
Por menos de 10 dólares este artefacto permite no solo sostener un rollo de papel higiénico sino también grabar y regrabar mensajes tipo “acordate de bajar el agua” o “lavate las manos, roñoso”. Se activa cada vez que alguien toma un pedazo de papel.
No hay muchos hombres de menos de 40 que tengan la costumbre de peinarse. Por eso, una verdadera muestra de amor de sus mujeres es, en lugar de conminarlos a que domestiquen sus cabellos, aceptar el pelo enmarañado. Estas chicas comprensivas serán las que regalen el Uncomb o Des-peine.
Un objeto inútil, a menos que uno ya esté peinado.
Flores de elefante
Las flores son un clásico de los 14 de febrero. Pero son demasiado efímeras. Para que sea algo más durable, ¿por que no obsequiar estos ramos hechos de bosta de elefante reciclada?
Totalmente ecológicas y a un precio que arranca desde los 15 dólares, se puede quedar bien con el medio ambiente y con la media naranja. Eso sí, por las dudas, que no las huela.
Mini me
Esas mujeres que están convencidas de que sus parejas no pueden estar sin ellas ni un segundo deberían pensar en gastarse 2215 dólares y regalarles a sus hombres esto el sábado próximo:
La empresa Little Island ofrece estas muñecas robotizadas, hechas a imagen y semejanza de sus dueñas. Además, les permite grabar frases que se repiten una y otra y otra vez, con lo que terminan transformándose en un clon perfecto.
Veámoslo en acción en este patético video:
En el fondo, nada muy distinto que los viejos Chassman y Chirolita. Eso sí, 2.0.