El Mundo apuesta a lo contrario que Clarín

Cuando El País decidió cerrar sus contenidos, El Mundo logró ganarle un mercado que hasta ahora no perdió, convirtiéndose en el medio digital más leído en español.

Ahora El Mundo volvió a dar cátedra de cómo hacer las cosas con su nuevo rediseño.

Destaco dos cosas que me parecen interesantes y en las que Clarín hizo exactamente lo contrario:

La apariencia (estilo) es muy similar a la que tenía hasta ahora. Así, el lector no se desorienta con un cambio drástico. Dice Gumersindo Lafuente, director de elmundo.es:

Hemos cambiado nuestro diseño, conservando su identidad gráfica, pero mejorando la presentación, simplificando la navegación, aumentando el tamaño de las imágenes y abriéndonos a las últimas posibilidades que ofrece la tecnología para potenciar el mensaje periodístico y la interactividad con los lectores.

Clarín cambió la imagen del medio de un día para el otro, el diseño actual es bien diferente del previo en todos los sentidos y la navegación es más complicada, llena de chirimbolos estrafalarios y con cada vez más solapas (propongo agregar una ¡quinta! solapa con el manual de instrucciones).

En El Mundo las noticias están jerarquizadas por importancia y las menos relevantes, divididas por sección, como dicta el sentido común. Y no por fecha y todas mezcladas como insiste Clarín con su «formato blog». Mientras que en Clarín la página es pensada verticalmente (con el consiguiente scroll), en El Mundo es lo más horizontal posible, considerando la gran cantidad de contenido.

También hay varias coincidencias con Clarín, la más importante es la separación tajante de la edición impresa. Pero aquí el problema es de contenido. Elmundo.es es un diario en sí mismo y el contenido del diario de papel es de pago, mientras que la solapa principal de Clarín se presenta como Último momento, que es lo que en definitiva es: un complemento del contenido de papel, abierto, pero relegado a un segundo plano (solapa).

Por último, y como usuarios intensivos de Clarin.com, reiteramos nuestro reclamo: ¿por qué la edición impresa tiene reload si el contenido no cambia?

Enlaces más profundos

¡Qué bueno que entre tanta Pavada 2.0 aparezca de tanto en tanto alguna herramienta útil!

Si se quería enlazar a otro sitio, hasta ahora se podía linkear a su página principal (home page) o a alguna página interna (deeplinking o enlace profundo). Ahora, con la aparición de Deep Quote, se puede enlazar a alguna parte específica de una página, para citar el fragmento de un texto o una declaración específica. Sólo hay que ingresar el link a la página donde se encuentra el fragmento y el texto del fragmento a destacar y obtendremos el link a utilizar.

Gracias al sistema, además, queda invalidada mi objeción a Diario sobre diarios y no porque hayan cambiado su poco digital diseño, sino porque ahora puedo enlazar a un texto de su sitio sin problemas.

Desfile de gadgets inútiles

En japonés se los conoce como chindogu (chin significa extraña y dogu, herramienta) y el término fue acuñado por el comediante e inventor Kenji Kawakami.

Un chindogu tiene que tener las siguientes características:

1. No puede tener un uso real
2. Tiene que existir
3. Incorporar un expíritu anárquico
4. Ser una herramienta para la vida cotidiana
5. No puede venderse
6. El humor no puede ser el único motivo de su creación
7. Ser inocente
8. No puede tocar temas tabú
9. No puede ser patentado
10. Estar contra todo prejuicio

Algunos ejemplos que cumplen con las diez reglas:

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Clarín no es The New York Times

Mientras The New York Times rediseña su sitio, Clarín sale a defender el suyo. Hoy publica en el diario de papel un aviso a página completa donde destaca que durante marzo, con el sitio rediseñado, subieron las visitas en relación con el mismo mes del año pasado. El mensaje es «la gente votó a favor del nuevo diseño».

Guillermo Culell, gerente de Contenidos de Clarin.com, consideró necesario hacer pública la satisfacción con la nueva apariencia del sitio.

¿Por qué tanto autoelogio por parte de Clarín? Continuar leyendo «Clarín no es The New York Times»

El problema de Diario sobre Diarios

Todos los días consulto el portal Diario sobre Diarios. Sobre todo en los recuadros llamados Zona Dura aparece muy buena información para periodistas argentinos. El domingo pasado el diario Perfil les regaló una página completa de publicidad donde agradecen que este portal reconozca las primicias del único diario que aparece una vez por semana (por ahora).

El problema que tiene Diario sobre Diarios es que no está pensado siguiendo la lógica de un medio digital. Por ejemplo, ningún texto tiene links, elemento fundamental de cualquier sitio web. Todos los días en la sección Política recomiendan una lectura del artículo de un diario, que la mayoría de las veces puede leerse online ¿por qué no lo linkean?

Otro ejemplo: este viernes publicaron una serie de informaciones sobre los cambios en la redacción de Clarín. Me hubiera gustado linkearlo desde la sección «Notas al margen» de Periodismo.com, pero la información no existía como nota, sino que estaba distribuida en dos páginas y cuatro recuadros. Tampoco existe ningún enlace independiente a cada recuadro, como sí sucede en los blogs o en los diarios digitales. El único modo de hacerlo es linkeando a la home page o a la edición compilada en la sección Hemeroteca, pero el visitante debería buscar entre todas las informaciones aquella a la que se está haciendo referencia.

La solución se lee al pie de la página de DsD: «Se autoriza la reproducción total o parcial del contenido de este sitio, unicamente mencionando la fuente: Diario sobre diarios o bien www.diariosobrediarios.com.ar». Así que, a falta de un sitio con mejor usabilidad, reproduzco los recuadros aquí: Continuar leyendo «El problema de Diario sobre Diarios»

Llamó Clarín: quiere que le devuelvan sus secciones

Para festejar sus diez años online, Clarín decidió espantar a sus lectores. Así lo logró:

  • Pasó de un diseño extremadamente abigarrado a uno extremadamente despojado, sin escalas.
  • Escondió su edición impresa, de más calidad y mayor producción que la online.
  • Privilegió los cables de agencia, que aparecen en casi todos los portales de noticias, justificándose en el fetiche del «Último momento».
  • Introdujo elementos «de vanguardia» como nubes de etiquetas o podcasts todavía inentendibles para la mayoría de los lectores de Clarín.
  • Decidió ordenar las noticias cronológicamente (en lugar de por importancia)

Pero lo más indignante es que se olvidaron(?) de la página dedicada a cada sección del diario (salvo deportes).

Como un servicio desinteresado a la comunidad, Malas Palabras ha diseñado un «Localizador de secciones para usuarios de diarios online rediseñados sin criterio».

¡Que lo disfruten!