El próximo 3 de abril anunciaremos los candidatos a la que probablemente sea la penúltima entrega de los Premios Don Segundo Sombra a lo peor de la tv argentina.
En 2007 el antipremio va a cumplir 10 años y quizás (si aparece un espónsor) lo festejemos con una entrega pública, en un club de barrio y con una choriceada para todos los ternados. Deberíamos preparar una estatuilla (de madera) y qué bueno sería poder contar con Roberto Giordano en la conducción, ganador casi todas las veces del rubro “Peor conductor”.
Pero este año va a ser como siempre. Los usuarios pueden votar en http://www.periodismo.com/premio a partir del lunes y un día antes de la entrega de los Martín Fierro anunciaremos en la misma página a los ganadores. Los medios que quieran recibir la gacetilla pueden solicitarla a través del formulario de contacto. Aquellos que quieran una foto en alta de la estatuilla pueden bajarla aquí.
Este no es el único antipremio argentino y mucho menos del mundo. En los ‘80 Anibal Vinelli quiso instaurar el “Premio Tatú Carreta” a lo peor del cine nacional, pero los críticos argentinos no se prendieron: hubo una sola entrega, en la que ganó Sinfín, de Cristian Pauls.
El clásico en la materia es el premio Razzie a lo peor del cine norteamericano. Los también llamados Frambuesa de Oro se entregan desde 1980 y son toda una institución en Hollywood.
Además, están los premios informales. Cada vez es más frecuente encontrar en revistas y sitios web distinciones a lo peor. Internet permite hacer sufragios masivos y el anonimato garantiza la impunidad que necesita el votante para condenar lo que no le gusta.
Internet Movie Database, el principal sitio de referencia sobre cine mantiene su Bottom 100. Como la mayoría de estos listados, la actualización es permanente y se tiende a premiar a lo más reciente. En este momento está primera “Larry the Cable Guy: Health Inspector”, una película de 2006.
Y a diferencia de los listados a lo mejor, en los que siempre gana “El Ciudadano” o “Casablanca”, aquí nunca hay coincidencias. Los usuarios de Yahoo! Movies también seleccionan los peores filmes, pero aquí la ganadora resulta ser Gigli, la infame historia de Bennifer.
Yahoo! Movies tiene un plus interesante: el sistema deduce recomendaciones (y películas que seguramente no nos van a gustar) basándose en nuestras calificaciones. Siguiendo este sistema, cada usuario puede tener también un ranking con las peores películas que vio en su vida y evitarse ver algunas que probablemente no van a gustarle.
¿Que otros antipremios o listados de lo peor conocen?
Si, como acierta Oscar Wilde, “la moda es una forma de fealdad tan intolerable que nos vemos obligados a cambiarla cada seis meses”, ¿cuánto falta para llegar al medio año de las remeras en italiano?
Para aquellos que viven fuera de Argentina o en un raviol, son remeras con estampados al estilo de los que se hacían en los ‘80 en las playas de la costa Atlántica para personalizarlas con el nombre de un niño y un dibujo de Tweety, pero sin personalización y sin el dibujo de Tweety.
Pero esta avalancha de leyendas escritas en la lengua del Dante (y de Berlusconi) también engendró otra moda: las críticasalasremerasitalianas.
Por suerte llega el invierno y, a menos que lancen buzos, camperas o pulóveres, tendremos descanso hasta el próximo verano, donde probablemente nos sorprendan con una nueva colección, esta vez con leyendas en latín, esperanto o guaraní.
Ignoro si en Roma ya están usando remeras con la leyenda “Fulbito”, “La pelota no se mancha” o “Me cortaron las piernas” (seguramente en Nápoles funcionarían las dos últimas), pero si quieren llevarse para allá las que sobraron de esta temporada, no me ofendo (además van a entender el idioma). De paso llévense las de “I love AR” y las que conmemoran el Mundial 78.
Por comparación, La Nación es uno de los diarios mejor escritos. Uno de los motivos, no público, es el trabajo cotidiano de Lucila Castro.
Además de su diálogo semanal con los lectores, todos los días los periodistas del diario de los Mitre reciben un email interno redactado por Lucila con fe de erratas y observaciones, página por página.
Las correcciones pueden ser por mal uso del idioma, pero también conceptuales. La lectura de estos textos es ágil y hasta divertida. El diario debería hacer público este material. Reconocer estos errores habla bien de un medio y es una lección para periodistas y estudiantes de periodismo.
A modo de ejemplo, reproduzco el email con las correcciones a la edición de hoy, lunes 27 y la fe de erratas del fin de semana:
FE DE ERRATAS
Por favor, respetar las bastardillas.
· El jueves, en la página 7 (“Kirchner guió a Bachelet en un tour por el conurbano profundo”), donde se escribió “paso militante” debió haberse escrito “pasado militante”.
· El domingo, en la página 32 (“La reina Beatriz ya está en la Argentina”), se dijo que la reina de Holanda era descendiente de “Miguel I Romanov, último zar de Rusia”). En realidad, Miguel I (Miguel III de Rusia) fue el primer zar (1613-1645) de la dinastía Romanov.
· Ayer, en la página 12, se escribió en un título: “Recetas y remedios viven hace 170 años en una esquina de San Telmo”. La Farmacia de la Estrella, de la que trata la nota, está en realidad en el barrio de Montserrat. En el texto se escribió mal el nombre del tónico Hesperidina.
· En “La planta que combatirá el arsénico en el agua” (página 15), se escribieron incorrectamente los nombres de los géneros de plantas Ceratophyllum y Myriophyllum.
OBSERVACIONES
Tapa:
En la promo “Clásicos de la música” se habla del “Quinteto «La trucha», de Schubert”. El sustantivo “quinteto” es un sustantivo común y debe escribirse con inicial minúscula.
Se escribe en un título: “Blanquean a 40.000 empleadas domésticas”. En el texto se habla de “trabajadoras domésticas”. Es cierto que la inmensa mayoría de los empleados domésticos son mujeres, pero ¿seguro que no se blanqueó a ningún varoncito?
El título “Perdonó River y la fiesta fue de Boca” es ininteligible. ¿Qué quiere decir que “perdonó River”?
Se entiende, en cambio, que Boca celebre haberle empatado a un grande.
En “Bases de datos personales, sin control estatal” se habla de “información sensible”. Debe decirse “información delicada”.
Página 2:
En la bajada de “Hamas irrumpe en la campaña israelí” se escribe: “…el futuro premier palestino dijo…”. En el texto se menciona a Ismail Haniyeh como “el nuevo primer ministro palestino”. En realidad es “futuro” primer ministro porque todavía no fue confirmado.
Se escribe: “…como ocurrió en los comicios de 1996, o los de principios de 2002…”. La coma delante del coordinante disyuntivo está de más.
Más abajo se escribe: “…cortaron la transferencia de millones de dólares de impuestos a la Autoridad Palestina, y amenazaron con cortar todas las relaciones…”. La coma delante del coordinante copulativo está de más.
Después se lee: “…Olmert… dijo… que no negociará absolutamente nada con Hamas si antes no reconoce el derecho…”. Hay que pensarlo dos veces. Sería más claro si estuviera expreso que el sujeto de “reconoce” es “Hamas”: “…Olmert… dijo… que no negociará absolutamente nada con Hamas si este antes no reconoce el derecho…”.
Se escribe después: “…en vísperas de que hoy el tan temido gobierno de Hamas reciba el voto de confianza del Parlamento palestino, el ejército israelí anunció que no mantendrá relaciones con su ejecutivo”. Con un poco de esfuerzo se entiende que “su ejecutivo” es el ejecutivo del Parlamento palestino, es decir, el gobierno de Hamas, pero ¿el ejército israelí mantiene por su cuenta relaciones con los gobiernos de otras naciones?
Más adelante se escribe: “…destacó que si se percibía cierta calma en el ambiente sólo era porque «las fuerzas de seguridad están haciendo un esfuerzo enorme»”. Los verbos del discurso indirecto (“que si se percibía sólo era…”) están bien relacionados con el verbo principal “destacó”, pero en la parte entrecomillada insertada, en la proposición sustantiva de estilo indirecto, el presente “están haciendo” no guarda esa relación. Esto se nota al sacar las comillas. Así las comillas son imposibles. La solución sería: “…destacó que si se percibía cierta calma en el ambiente sólo era porque las fuerzas de seguridad estaban haciendo «un esfuerzo enorme»”.
Se escribe después: “…Kadima podría conseguir unos 36 escaños de un total de 120, el laborismo, de centroizquierda, 18, y el Likud, de derecha, 14”. Debería haberse puntuado: “…Kadima podría conseguir unos 36 escaños de un total de 120; el laborismo, de centroizquierda, 18, y el Likud, de derecha, 14”.
El párrafo siguiente empieza: “El ex alcalde de Jerusalén reiteró…”. Esta sería una buena manera de decir que Olmert fue alcalde de Jerusalén sin darlo como una información, si se acabara de mencionar a Olmert. Pero en la oración anterior se ha hablado de tres partidos y no se ha mencionado a Olmert, de modo que el lector que no sabe que “el ex alcalde de Jerusalén” es Olmert se queda sin saber de quién le están hablando.
En el último párrafo se escribe: “…advirtió… que sólo avanzará con este proyecto… –una idea impensable hace tan sólo unos años–, luego de consultar a sus connacionales…”. La coma después de la raya está de más.
En “«Estas elecciones son un verdadero referéndum sobre el futuro del país»” dice un asesor de Sharon: “…están cansados de promesas, de ceremonias en la Casa Blanca, o acuerdos de Oslo”. La coma delante del coordinante disyuntivo “o” está de más.
Página 7:
En “Está más cerca de ser cerrada la causa por los sobresueldos” se escribe: “Esa resolución… fue un golpe de knock out para la causa”. Un knockout (como sustantivo es una sola palabra; separado se escribe el verbo) es un golpe. Debería haberse escrito: “Esa resolución… fue un knockout para la causa”. Aunque no es lo mismo que knockout, hubiera sido mucho más elegante si se hubiera escrito: “Esa resolución… fue el golpe de gracia para la causa”. Las metáforas boxísticas no son nada elegantes.
Después se habla de un “delito a investigar”. Debe decirse “delito por investigar”.
En “El Gobierno y Sancho buscan retomar el diálogo en Las Heras” se dice que el Ministerio de Desarrollo Social dio en Las Heras “trece pensiones por invalidez a la vejez”. ¿Son “por invalidez” o “a la vejez”?
Se escribe después: “…la jueza… dictó la prisión preventiva de tres de los detenidos, dos siguen procesados, pero recuperaron la libertad y al resto se les dictó la falta de mérito…”. Quedaría mejor puntuado así: “…la jueza… dictó la prisión preventiva de tres de los detenidos; dos siguen procesados pero recuperaron la libertad, y al resto se les dictó la falta de mérito…”.
Más abajo se escribe: “La prisión preventiva… recayó sobre Omar Mansilla, Pablo Mansilla y José Rosales y también fueron procesados… pero quedaron en libertad Enrique Aguilar, Daniel Aguilar y Rubén Bach”. Son dos proposiciones coordinadas por el “y” de “y también”. En cambio, el primer “y” coordina los núcleos del sujeto de la primera proposición. Para marcar esta diferencia de niveles, debería haberse puesto una coma delante del segundo “y”: “La prisión preventiva… recayó sobre Omar Mansilla, Pablo Mansilla y José Rosales, y también fueron procesados… pero quedaron en libertad Enrique Aguilar, Daniel Aguilar y Rubén Bach”.
Se escribe en un título: “Crearon una secretaría de Derechos Humanos”. El sustantivo “secretaría” está con minúscula porque se consideró un sustantivo común, al hablarse de “una” secretaría. Pero, en ese caso, también debió haberse escrito con iniciales minúsculas “derechos humanos” porque si “secretaría” es nombre común, no puede considerarse “derechos humanos” parte de ningún nombre propio.
El texto está bien.
Página 8:
En una pastilla de “Sólo en off” se dice que Margarita Stolbizer “concretó su desembarco en la Capital Federal”. ¿Por qué río llegó de Morón a la Capital en barco? ¿Hasta cuándo abusaréis de desembarcar y desembarco?
Página 11:
Bajo la volanta “Sólo ahora se empieza a conocer en el país”, se escribe en un título: “CRAS, un nuevo síndrome que afecta al corazón y los riñones”. Lo nuevo es que se lo conozca, no el síndrome en sí.
En el texto se escribe: “…un nuevo síndrome se apoya en el corazón, los riñones y la sangre para desbaratar la salud”. No puede decirse que un síndrome “se apoya” en determinados órganos.
Se habla de “los síntomas que debe alertar…”. Esto debe de ser una errata. En la proposición adjetiva, el relativo “que” funciona como sujeto y, como vale por un plural porque representa al antecedente “síntomas”, el verbo debe concordar en plural: “los síntomas que deben alertar…”.
En “Hallan 60 huellas de los Mendozasaurus” se dice que Malargüe está “a 500 kilómetros al sur de la capital de Mendoza”. Malargüe está “a 500 kilómetros de” Mendoza y está “al sur de” Mendoza, pero, cuando se da la distancia y la dirección al mismo tiempo, debe decirse que está “500 kilómetros al sur de” Mendoza.
Página 12:
En la bajada de “Recetas y remedios viven hace 170 años en una esquina de San Telmo [ver la fe de erratas]” y en el texto se menciona “la farmacia De la Estrella”. Debe escribirse “la Farmacia de la Estrella”.
Se habla de la muestra “Cuando los argentinos no querían dejar la cama”. El Museo de la Ciudad podría renovar un poco las vidrieras de la farmacia, porque hace por lo menos treinta años que exhibe, con ese título, las preciosas tazas de noche.
Se dice que la farmacia tuvo como antecedente “un proyecto pergeñado por Bernardino Rivadavia”, que quería que Buenos Aires tuviera la botica más importante de América del Sur. El verbo pergeñar, coloquial, significa ‘disponer o ejecutar algo con más o menos habilidad’. Aquí no es muy apropiado porque lo de “con más o menos habilidad” significa que se hace lo que se puede y generalmente implica que las cosas no salen del todo bien (cuando no salen totalmente mal), lo cual no fue el caso.
Se lee después: “En 1969, la farmacia pasó a formar parte del patrimonio del Museo de la Ciudad…, evitándose así un riesgo…”. El gerundio consecutivo es incorrecto: Pudo haberse escrito: “…pasó a formar parte del patrimonio del Museo de la Ciudad…, y así se evitó un riesgo…” o “…pasó a formar parte del patrimonio del Museo de la Ciudad…, con lo que se evitó un riesgo…”.
Se dice, en el texto y en el epígrafe de la foto, que el local fue declarado “Testimonio Vivo a la Memoria Ciudadana”. Este es un nombre de clase, es decir, un nombre común, por lo que debe ser escrito con iniciales minúsculas. Posiblemente en el decreto o resolución que le confiere esa categoría, el nombre esté escrito con iniciales mayúsculas (en los documentos oficiales suele haber exceso de mayúsculas), pero esto es un error. También es un error del documento oficial la preposición en “testimonio a la memoria”: debe decirse “testimonio de la memoria”.
Dice el arquitecto Peña: “Quisiéramos que permanezca inalterado”. Debió decir: “Quisiéramos que permaneciera inalterado”.
Página 13:
En el epígrafe de una de las fotos de “La zona histórica de la Plaza de Mayo otra vez fue el blanco de los vándalos” se escribe: “Los turistas que visitaron el Cabildo y se encontraron con una imagen lamentable”. Esto en sí no es incorrecto, pero está hablando de los turistas, que apenas se ven en la foto, y no de cómo quedó el Cabildo. Todas las demás fotos tienen epígrafes construidos como oraciones con sujeto y predicado verbal. Aquí también podría haberse escrito (y hubiera sido mejor): “Los turistas que visitaron el Cabildo se encontraron con una imagen lamentable”.
Economía, página 1:
El texto “Ya se blanqueó a 40.000 empleadas domésticas” está muy bien.
En “Prevén una inflación inferior al 1,5%” se escribe: “…todavía queda por saber cuál será el impacto…”. Debió haberse dicho: “…todavía queda por saber cuál será el efecto…”.
Dice una fuente: “El parámetro es tener una inflación menor que el 1,5% de marzo pasado”. El “objetivo”, no el “parámetro”, es tener esa inflación. Un parámetro es, propiamente, una variable y, figuradamente, un ‘dato o factor que se toma como necesario para analizar o valorar una situación”.
Dice una consultora: “La política de control de precios está dando resultados que tienden a reducir la inercia inflacionaria…”. Los “resultados” no “tienden a reducir la tendencia inflacionaria”. La tendencia a la reducción de la inercia inflacionaria es precisamente el resultado. Podría decirse: “La política de control de precios está dando como resultado una tendencia a la reducción de la inercia inflacionaria…”. O, simplemente: “La política de control de precios está reduciendo la inercia inflacionaria…”.
Compadezco a la sección Economía por lo mal que usan la lengua sus fuentes.
Página 6:
El título “Reconocen una deuda al grupo Roggio”. Podría interpretarse que reconocen que el grupo Roggio tiene una deuda.
En el texto se escribe: “…la empresa podrá solicitar aumentos… si el incremento de costos superara…”. Aquí hay discordancia modal. Debería haberse escrito: “…la empresa podrá solicitar aumentos… si el incremento de costos supera…”. También sería correcto si se hubiera escrito: “…la empresa podría solicitar aumentos… si el incremento de costos superara…”.
Se dice que la deuda “se remonta a la gestión del ex intendente Germán Kammerath”. En tiempos de su gestión, no era “ex” intendente. Debe decirse “la gestión del intendente Germán Kammerath”.
Última Página:
En la bajada de “Poemas para viajar en el subte D” se escribe: “Ramón de Almagro y su poesía común”. Si se quería destacar “poesía común”, debió escribirse entre comillas, no en bastardilla.
A propósito de la fecha del Torneo Clausura, aquí quisieron buscar en Google las veces que Clarín tituló “quiere sumar de a tres”, “busca seguir de racha” y “duelo de necesitados”. Las búsquedas que hicieron no dan los resultados de Clarín, sino los de todos los medios. Para restringirlos solamente a los de Clarín, deberían haber agregado en la ventana de búsqueda el operador site:clarin.com y restar los de Olé, que figura con el mismo dominio pero en otro subdominio (-site:ole.clarin.com).
En realidad estos resultados tampoco indican demasiado porque hay varios repetidos y otros no son títulos. Aquellos interesados en profundizar en las búsquedas en Internet pueden hacerlo aquí.
Pero, ¿cuáles son los títulos más trillados en el periodismo?
En las revistas (sobre todo femeninas) y en los noticieros de tv cunden las citas a títulos de películas o canciones, una mala copia de la forma de titular de la primera época de Página/12. Me animo a dar un “Top 3″ de títulos gastados:
Puesto Nº 3: “Mujeres al borde de un ataque de nervios” Para notas sobre estrés o previo al estreno de una obra de teatro, entre otros usos. También puede reemplazarse por “Diputados al borde de un ataque de nervios” en una sesión tensa o por cualquier otro sujeto.
Puesto Nº 2: “Rebelde sin causa” Para reportajes o perfiles de personajes transgresores. También se reemplaza por “Rebelde con causa” para personajes solidarios.
Puesto Nº 1: “20 años no es nada” Para efemérides. Puede reemplazarse por cualquier cantidad de años.
Seguramente me faltan varios títulos archiusados. ¿Cuáles se les ocurren?
Si el medio es el mensaje, habría que preguntarle a McLuhan cuál es el mensaje de iLove, una revista en una botella de agua mineral.
El contenido de esta publicación australiana de 32 páginas promete las últimas novedades en moda y belleza, además de salud, relaciones, música “y más”. Se publica cada quince días en cuatro ediciones diferentes.
Sus editores la promocionan como ideal para llevar en la cartera y hojearla en el almuerzo o camino al trabajo. Esta revista de 600 mililitros “tira” 150.000 ejemplares/botellas por mes, lo que la convierte en la revista femenina australiana más vendida. Ya planean una revista para hombres y una infantil.
Sus características permiten saltear el circuito de distribución de revistas y venderla en tiendas y supermercados, lo que sirve como incentivo para los anunciantes (generadores de los ingresos, porque el precio de venta paga el agua) que reciben estadísticas diarias de circulación y un mejor seguimiento del producto, a diferencia de las estadísticas de revistas, que se difunden tres meses más tarde.
Todo argentino se relaciona con el Proceso de alguna de estas tres formas:
Un primer grupo, que lo vivió siendo adulto
Un segundo grupo, que lo vivió pero era muy chico
Un tercer grupo, al que se lo contaron
El primer grupo hoy tiene más de 45 años, el segundo está entre los 45 y los 30 y el tercero agrupa a los que tienen menos de 30 años.
El Proceso es, para cada uno de estos tres grupos, diferente. No es lo mismo saber de un choque estando adentro del auto chocado, que siendo testigo, que habiéndose enterado por el vecino.
El primer grupo se enteró de lo que pasaba por los medios. El segundo grupo se enteró de lo que había pasado por los medios. El tercer grupo se está enterando de lo que pasó por los medios.
El primer grupo leyó medios cómplices primero, leyó medios revisionistas después y ahora lee medios que abiertamente repudian lo que pasó.
El segundo grupo conoció la autocrítica de los medios después de 1983 y ahora ve (y produce) los documentos periodísticos que prepararon los medios para este aniversario.
El tercer grupo (sobre todo los más chicos) va a conocer al Proceso por los documentales elaborados por el segundo grupo con testimonios del primer grupo.
Los medios encubrieron cuando el gobierno de entonces encubría, revisaron cuando el gobierno de entonces revisaba y condenaron cuando el gobierno de ahora condena.
Yo pertenezco al segundo grupo. Empecé la primaria en 1976 y la terminé en 1982. Cuando Perfil decidió reeditar el “Diario del Juicio” fui uno de los que condensó las desgrabaciones de los testimonios del Juicio a las Juntas. Así conocí el Proceso: reviviendo el horror de cada secuestrado en el Olimpo o en la Escuela de Mecánica de la Armada a través de sus relatos. Pero, a la vez, teniendo que decidir si una frase era muy larga (¡o superflua!) para la extensión que ese testimonio tenía asignado y pendiente de la fecha de entrega.
La avalancha de material periodístico que produjeron los medios estos días condenando al Proceso debería ser digna de alabanza. Sin embargo hay algo de plástico y perturbador en todo lo que veo, que me resulta difícil de explicar. Me resultaba coherente leer “Miseria de la prensa del Proceso” en la revista Hum®, pero me inquietan los testimonios de los desaparecidos en los mismos programas que presentan los escandaletes de Nazarena Vélez. Tal vez sea que, como dice Tomás Abraham, no quiero que se abarate la palabra genocidio.
Los televidentes de “Soy tu fan” fuimos sometidos a un verdadero corralito televisivo en el último programa del ciclo.
Aquellos que disfrutamos de la buena idea de Dolores Fonzi y Constanza Novick tuvimos que padecer un reality show por territorio mexicano, donde no aparecía ninguno de los personajes que vimos en las siete emisiones anteriores salvo Charly.
La semana pasada empezaron a desbarrancar con una absurda despedida del personaje de Nico (Gastón Pauls) reemplazado por el actor Patricio Pepe. Pero esta vez la cosa fue más grave.
Hasta ahora el programa siempre había empezado casi quince minutos tarde y esta vez empezó cinco o diez minutos antes. Esto me impidió enterarme si en ese tiempo dieron una explicación que cerrara todos los cabos sueltos que la trama me dejó como espectador o que justificara el por qué de Charly en México (además de que Dolores Fonzi tiene una historia en la vida real con Gael García Bernal y debía tener ganas de visitarlo).
No quiero exagerar, pero un sexto del programa estuvo dedicado a los mensajes que dejaba Charly en el contestador automático de Pirincho (a algo así) y otra sexta parte (y soy benévolo) a Charly tomando tequila (terminaba siempre borracha pero en la escena siguiente estaba sobria). Otro buen tramo se lo llevaron las compras en la feria artesanal. I love D.F. No hubo un conflicto (salvo que le robaron la mochila oooooohhhhh) un desarrollo y ni siquiera un final (tuvieron la caradurez de poner “Sin Fin”).
La parte con Gael García Bernal (que fea sonrisa que tiene) sigue la misma línea: después de tomarse 14 botellas de tequila y fumarse ocho porros cada uno, Charly y Emilio se besan.
Al día siguiente Emilio la pasa a buscar, vemos a Fonzi en bombachita y los dos parten hacia lo desconocido (que probablemente será más porro y más tequila, pero en otra zona de México). Sin Fin.
Podría compadecerme y decir que Novick y Fonzi tuvieron problemas económicos para financiar la serie, que les costó vender el proyecto, que Gastón Pauls les complicó la existencia absurdamente pero, ¿debe importarle eso al espectador?
Para terminar, les dejo un infobofe sobre “Soy tu fan”, en el que el diario logra fundir pasado y futuro:
Lo que me une con Markus también me une con miles de webmasters de todo el mundo: todos usamos Adsense, el sistema publicitario de Google para sitios web. Entonces, ¿por qué algunos ganan un par de de dólares por mes y este sujeto fue capaz de facturar 1/3 de millón en el mismo tiempo?
Lo que se desprende de su mensaje -que a esta altura ya tiene 216 respuestas en 22 páginas- es que este señor apuntó a un nicho muy explotado pero de pago y comenzó a ofrecerlo gratuitamente, con versiones locales y apuntando a un gran número de páginas vistas (logra ¡mil millones! de page views cada mes) y que, encima, le demanda apenas una hora diaria de trabajo de mantenimiento. En sus palabras:
1. Descubra de dónde viene el tráfico de su sitio basándose en las direcciones de IP. Luego cree canales para cada país.
2. Cree sitios que hagan que sus visitantes repitan su visita.
3. Permita que sus usuarios creen contenido, mucho contenido.
4. No entre en mercados con mucha competencia en Adsense.
5. Mantenga su sitio simple de usar, que cargue rápido y no tenga más de uno o dos avisos y una o dos imágenes además del logo.
6. Investigue en los foros y, si la gente no está hablando de su mercado, hay una buena oportunidad de hacer dinero.
Claro que, el verdadero truco, como dicen otros participantes, está en haber conseguido semejante cantidad de páginas vistas, ya que al tener 14 millones de page views por día, Adsense le está pagando apenas 0,78 dólares CPM (cada mil páginas vistas) o un 5% de CTR (tasa de click/impresiones) a 0,50 dólares, un monto similar al de un sitio promedio.
Markus da también mucha importancia al punto 2 y en otro mensaje asegura que sólo un 2% de sus visitas proviene de los buscadores. Por el contrario, es alto el porcentaje de visitantes recurrentes.
Seguramente ustedes querrán visitar ya el sitio del millón. Sin embargo la URL no aparece en ninguno de los mensajes y cuando alguien la pone el moderador de Webmaster World la borra porque difundir direcciones web está contra los Términos y Condiciones del sitio. En las últimas páginas se adivina que se trata de un sitio de Encuentros y Citas online. Leyendo un poco entre líneas estoy en condiciones de darles la dirección de la página. Visítenla en http://www.plentyoffish.com/ y aprendan del maestro. Si les va bien gracias a estos consejos, acuérdense que acá lo leyeron primero.
Me juego: cuando todavía falta casi un año, ya me animo a dar el listado de personas que Luis Majul invitará a su programa “La Cornisa” en su próximo ciclo.
Cada uno se consigna con el porcentaje de probabilidades de ser invitado y con algún tópico que abordará con el conductor:
1. Mario Pergolini: 99% de posibilidades de ser invitado. Revelará que empezó en la radio limpiando baños.
2. Jorge Rial: 97% de probabilidades de ser invitado. Criticará a los críticos.
3. Fernando Peña: 94% de probabilidades de ser invitado. Agredirá a Majul. Luego le dirá “¡te quiero Luisito!”.
4. Lilita Carrió: 91% de probabilidades de ser invitada. Le pedirá a Majul que no la interrumpa.
5. Luis Patti: 90% de probabilidades de ser invitado. Aparecerá la palabra “tortura” en alguna pregunta.
6. Gerardo Sofovich: 87% de probabilidades de ser invitado. Cuando Majul le pregunte si es tan ogro como lo pintan, Sofovich dirá que “perro que ladra no muerde”.
7. Florencia de la Ve: 85% de probabilidades de ser invitado/a. Opinará sobre otras vedettes.
8. Nacha Guevara: 82% de probabilidades de ser invitada. Contará cómo hace para mantenerse tan joven.
9. Mirtha Legrand: 80% de probabilidades de ser invitada. Majul le preguntará por su nieta Juanita.
10. Carlos Menem: 77% de probabilidades de ser invitado. Majul le preguntará por Cecilia Bolocco y por su hijo Máximo.
Si acierto al menos siete, ya pueden llamarme “Gurú”…