En la sociedad de consumidores nadie puede convertirse en sujeto sin antes convertirse en producto, y nadie puede preservar su carácter de sujeto si no se ocupa de resucitar, revivir y realimentar a perpetuidad en sí mismo las cualidades y habilidades que se exigen en todo producto de consumo. La «subjetividad» del «sujeto», o sea su carácter de tal y todo aquello que esa subjetividad le permite lograr, está abocada plenamente a la interminable tarea de ser y seguir siendo un artículo vendible. [..] La tarea de los consumidores, por lo tanto, y el principal motivo que los mueve a dedicarse a la interminable actividad de consumir, es alzarse de esa chatura gris de invisibilidad e insustancialidad, asomar la cabeza y hacerse reconocibles entre esa masa indiscriminada de objetos no diferenciables que «flotan con igual peso específico» y captar así la atención (¡voluble!) de los consumidores… (Zygmunt Bauman)
Mes: septiembre 2007
Publinotas: una vuelta de tuerca
Es básico en el periodismo separar contenido de publicidad. Cuando eso se subvierte, con publicidades disfrazadas de nota, se las llama publinota.
Clarín usa seguido las publinotas para promocionar sus negocios. Pero también tiene otra modalidad, que es vender suplementos completos a terceros, que se encargan de comercializarlo y del contenido. En el primer caso nunca aparece detallado que se trata de una publicidad encubierta. En el segundo siempre aparece bien destacada la frase «Espacio de publicidad».
Hoy Clarín dio una vuelta de tuerca. Su propio suplemento «Sí» apareció con el rótulo «Espacio de publicidad»:

Se trata de una edición especial dedicada al Festival de arte digital onedotzero, del que Clarín es auspiciante. Pero, ¿era necesario remarcar que es un espacio de publicidad?
El suplemento está bien escrito, por los periodistas de la redacción y da cuenta de un hecho cultural relevante. ¿Por qué entonces la distinción? No lo hacen cuando anuncian la aparición de un nuevo coleccionable del diario sin firmar. Pero tampoco cuando reseñan lo que pasó el día anterior en Showmatch. O con el Quilmes Rock. Entonces, ¿por qué ahora sí?
Nexus es un programa gratuito que permite escuchar online casi 7000 radios de todo el mundo, clasificadas por género. Pero además grabarlas con solo presionar un botón. Y editar lo grabado con un editor incorporado. Se baja de acá.
Las radios

Al momento de escribir esto suman 6845 radios. Están clasificadas por género. Hay cuatro no musicales (News, Comedy, Sports y Talk) , pero el resto se divide por género musical: 70s, 80s, 90s, Alternative, Ambient, Blues, Classical, Contemporary, Country, Dance, Eclectic, Folk, Funk, Gospel, House, Industrial, Jazz, Latin, Metal, Mixed, Oldies, Pop, Punk, Rap, Reggae, RnB, Rock, Ska, Techno, Top 40, Trance, Urban y World.
A esta impresionante variedad hay que tomarla con pinzas. Es cierto que no escucharemos una polka en el canal de metal, pero en Latin (radios de América latina en su mayoría) habrá más Top 40 y Pop que salsa o merengue (hay, sí, bastante reggaeton). Los amantes del tango que ni se molesten en bajar el programa: hay una sola radio y mediocre. El género World es cualquier cosa, pero vale para conocer el pop polaco (¿poplaco?) o el Top 40 croata.
Cuando se selecciona un género se cargan las emisoras desde la base de datos del sitio web de Nexus. Esto permite sumar las nuevas estaciones y eliminar las inactivas (igual detecté varias que no funcionan).
Si nos gusta una radio de las que ofrece Nexus, podremos agregarla a nuestros favoritos dentro del programa para encontrarla más fácil. Basta hacer doble click para «sintonizarla». Si se corta la transmisión, el programa busca reanudarla.
La grabación
Cualquier radio del catálogo se puede grabar en cualquier momento desde el mismo programa con apretar el botón de Rec. También puede programarse una fecha o una hora para que grabe automáticamente.
Lo maravilloso es que cada tema que graba lo va separando en un archivo mp3 independiente y lo nombra y etiqueta con el título e intérprete de la canción.
La edición
El editor que viene con el programa también es muy práctico. Basta con cargar un archivo, seleccionar el comienzo de lo que queremos cortar (eliminar una introducción del locutor, por ejemplo) con la tecla izquierda del mouse y el final con la tecla derecha. Solo resta grabar la nueva versión.
También puede usarse para editar temas que no fueron obtenidos desde Nexus. Soporta los formatos: AAC, MP4, MP3, MP2, MP1, OGG, WAV y WMA.
Críticas
Las falencias de Nexus son muchas: el programa está solo en inglés; tiene una categorización yanquicéntrica de las emisoras, no siempre bien catalogadas; algunas radios que aparecen como válidas no andan; no esperen encontrar a las radios más conocidas; los botones de la interfaz pueden ser confusos al principio; la ayuda y la documentación es pobre y anuncian que en el futuro sumarán publicidad para financiarse. Ninguna justifica dejar de bajarlo.
Link:
Nexus Radio
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Cuando los geeks enfurecen

Los foros de discusión suelen ser buenos lugares para encontrar respuestas a nuestras dudas. Allí se congregan los especialistas en el tema y por autopromoción, generosidad o simple vanidad gustan de responder las dudas de los legos.
El problema empieza en esos temas de cuarenta o cincuenta páginas, que nadie lee completos. El novato revisa las tres primeras páginas y, como no encuentra lo que busca, hace click en el botón de «publicar respuesta» y escribe su duda, ignorando que ya aparece formulada y respondida en la página 4, en la 7, en la 21, en la 45…
Al ver que nadie les responde, los más desesperados vuelven a preguntar, a las dos horas, con un agregado tipo «porfi, es de vida o muerte» o «no hay nadie que visite este foro de mierda?».
Hasta ahora, los geeks solían ignorar a estos dudosos patológicos o responderles un «usa google» o «la respuesta está en google» o «http://www.google.com». Pero esto no hacía justicia a la ira que les despertaban estas preguntas. Es por eso que alguien, consciente del espacio vacante, creó Usa el puto Google, más ajustado al estado de ánimo de un geek enfurecido, poco dado a la violencia física.
Usa el puto Google tiene una ventana de búsqueda como Google, un botón de búsqueda como Google y arroja resultados como Google. Y hasta ofrece un manual de uso. Viene en cuatro sabores: claudio, marlo, carlos I y domokun, cuatro personajes para insultar por su impericia de distintas maneras a los preguntadores.

ACTUALIZADO 2/2: El sitio del diario «Crítica» está aquí
Concebir un diario desde cero es uno de los mayores desafíos para un periodista. Pocos tienen esa oportunidad, muchos lo anhelan (Rial y Gelblung lo tienen entre sus metas). Pero lo que casi nadie hizo es fundar, como ahora se apresta a hacer Jorge Lanata, dos diarios desde cero (Página/12 y el que está preparando). Argentinos, solo se me ocurre Jacobo Timerman, con la La Opinión y La Razón (La Razón ya existía, pero la cambió completamente).
Cientos de decisiones a tomar: desde el financiamiento hasta la tipografía de un epígrafe. Hacer un diario «de autor» como fue el caso de Lanata con Página/12 lo obliga ahora a diferenciarse si pretende volver a dejar su sello, sobre todo porque el staff en buena parte se repite. Lanata y su gente no son los mismos que hace veinte años, aunque sus fans esperen que sigan siendo iguales, «coherentes».
Encima el antecedente pervive. Aunque desfigurado y oficialista, Página/12 sigue saliendo. ¿Los dos diarios van a sacar títulos chistosos? ¿Va a haber pirulo de tapa en ambos? Conociendo como conocen a Lanata, ¿cómo van a adaptar Página/12 para evitar la sangría de lectores?
En paralelo con Crítica (tal, parece, será su nombre) en España mañana se lanza Público, un diario progresista con una redacción que promete, que será dirigido por Nacho Escolar. Además de las afinidades ideológicas entre ambos medios y de partir de cero casi a la vez, Nacho Escolar se emparienta con Lanata en esto de tener un espejo enfrente. Su padre Arsenio Escolar, dirige el popular 20 minutos, del que algunos periodistas están emigrando hacia el nuevo proyecto.
A diferencia de Nacho Escolar, popular bloguer, Lanata reniega de los blogs. Pero si tuviera uno, podría hacer algo como lo que hizo Escolar: responder una por una a todas las dudas de sus seguidores sobre el futuro diario.
Recorrer ese cuestionario confirma lo vasto de un emprendimiento de este tipo y es una gran lección de periodismo (y, por qué no, una buena fuente de inspiración para Crítica), como lo demuestran los hasta ahora 255 comentarios del post.
Algunas definiciones de Escolar que me llamaron la atención:
El nombre: se llamará Público porque «defendemos el espacio público, el interés público, el dominio público, la cosa pública, el gasto público, la sanidad pública, la educación pública y el foro público». Un nombre feo que con esta argumentación se convierte en el mejor nombre posible.
Editoriales: Público no tendrá editoriales porque «una sociedad anónima no puede tener opinión sobre nada. Las opiniones son de las personas físicas, no de las personas jurídicas, que –más que opiniones- lo que tienen son intereses. El editorial es una figura periodística que tenía sentido en el siglo XIX, cuando la opinión no era libre y a veces era necesario parapetarse tras la cabecera del diario, desde el anonimato, para opinar con mayor libertad. Ahora no tiene sentido». Página/12 no tiene editoriales y seguramente Crítica tampoco.
¿Lectores nuevos o lectores robados?: Es seguro que buena parte de los lectores históricos de Página se van a sumar a Crítica. Pero, ¿qué pasará con los que todavía quedan? Probablemente permanezcan fieles, deseosos de seguir encontrando la interpretación periodística de las políticas oficiales, que Lanata no les garantizaría. Para Escolar no hay canibalización: «siempre que ha aparecido un diario nuevo en España, ha aumentado la venta total de ejemplares. Algunos de nuestros futuros lectores ya compran hoy otro diario. Otros aún no han encontrado un periódico que les guste y por eso no pasan por el kiosco».
Suplementos y secciones: Escolar descree de los suplementos, «es la manera que tienen los diarios de crear guetos semanales para esa información que no les cabe en el día a día». Anuncia, en cambio, seis páginas diarias de cultura, seis de ciencia y una sección infantil dos veces por semana. Página/12 siempre tuvo suplementos. En Público no habrá horóscopo («hablaremos de astronomía, no de astrología»), ni espacio para el boxeo o las corridas de toros.
Sitio web: el sitio de Público será gratuito y, al fin alguien lúcido, «vamos a apostar por dar menos noticias pero bien hechas. No nos interesa la pelea por la última hora (..) Hoy sobran noticias, lo que falta es criterio». Trabajarán con una redacción impresa/digital unificada, «habrá días en las que un redactor escribirá sólo para el papel y otros en los que sólo hará algo para la web».
Fotografía: contará con un equipo reducido y darán prioridad a las fotos de agencia, «en ellas trabajan fantásticos fotoperiodistas que no suelen publicar tanto como deberían porque los editores gráficos de los diarios acaban eligiendo antes la foto del fotógrafo de plantilla sólo por no disgustarle aunque muchas veces sea peor foto (..) no tiene sentido mandar un fotógrafo propio a la rueda de prensa del político de turno, donde ya hay cuatro fotógrafos de las agencias, a no ser que tengas necesidad de una foto en la que se pille al personaje con cara de bobo para así reforzar de forma torticera tu línea editorial. Y no será el caso».
Mañana se verán estas premisas en la práctica. El 3 de marzo, las de Lanata.
«Sé lo más intrincado, controvertido, rebuscado y onírico. Ese es el punto de partida. Después, el resto del trabajo consistirá en ver cómo salir del rebusque y hacerlo diáfano. Pero jamás empieces con una idea diáfana, porque son las más insustanciales.» (Nicolás Testoni)
Aguas tormentosas conducen a buen puerto
«Sin excepción, todo el trabajo teórico que hice y llegó a algo importante, nació de la controversia. En aquellas raras ocasiones en que un resultado científico enciende llamas de pasión, casi siempre es porque la teoría es correcta. Las teorías equivocadas no amenazan a nadie, por lo que no provocan nada más que bostezos.» (Robert Laughlin)
Hernán Casciari, el talentoso humorista, periodista, bloguer, guionista y novelista tiene un nuevo blog, Espoiler, que publica para el diario español «El País».
Desde junio reseña allí series de tv norteamericanas (y alguna que otra española o inglesa). Como ya hiciera en orsai, Casciari es hábil a la hora de persuadir y cuesta no terminar viendo todas sus sugerencias. ¡El problema es que cada día agrega nuevas y los programas son semanales!
Ahora se despacha con «40 series interesantes para ver por tele». Las divide entre las consagradas (The Simpsons, House M.D., C.S.I. Las Vegas, Smallville, Numb3rs, Grey’s Anatomy y Boston Legal), las revelaciones (Ugly Betty, Heroes y Shark), tres grandísimas comedias (How I Met Your Mother, The Office yanqui y My Name is Earl), las nuevas apuestas (Journeyman, Reaper, Life y Dirty Sexy Money) y «las que arrastramos del verano (boreal)» (Damages, Californication, The IT Crowd, Weeds y Curb Your Enthusiasm).
¿Conocen a alguien con tiempo para verlas todas?
Al menos de esa lista yo ya descarté a Los Simpson, My Name is Earl y CSI, porque me aburrieron y Smallville, Grey’s Anatomy y Boston Legal, porque nunca me atrajeron.
Pero sumo por otro lado: no concuerdo con su apología de Studio 60, una dramedia pretenciosa disfrazada de sagaz, pero la sigo aunque no me guste. Todavía no terminé Six feet under, que veo doblada por Warner, ni The Sopranos, por DVD.
¡Y eso que en Argentina todavía no empezó la temporada!
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Dónde comprarlas:
1 a 3: primerapiel
4 a 6: mental_floss
7 a 8: Remeras copadas
9 a 10: Rescatate
11 a 13: Oveja Negra
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A las pruebas me remito. Hagan click en el botón de Play:
[audio:http://www.simplenet.com.ar/mp/lepanto/lepanto1.mp3]
La canción se llama «Cae el gualicho» y fusiona en uno solo, los temas «Cae el sol», de Soda Stereo y «Gualicho», de Los Redonditos de Ricota, demostrando que no son tantas las distancias que separan a las dos bandas. El autor del mashup (o yuxtaposición de dos piezas musicales) se llama DJ Lepanto, en alusión al manco autor de «Don Quijote». Su misión es, según define él mismo, reconciliar a los irreconciliables del rock argentino.
Su primera meta fue unir a Pappo con DJ Deró (por aquel exabrupto del rockero al pinchadiscos en el programa de Repetto) con la obra «Longchamps is my house»:
[audio:http://www.simplenet.com.ar/mp/lepanto/lepanto2.mp3]También amigó a Calamaro con Charly García (o al menos a sus temas «Alta suciedad» y «Cerca de la revolución»):
[audio:http://www.simplenet.com.ar/mp/lepanto/lepanto3.mp3]Aunque yo ignoraba que existía un enfrentamiento entre Cerati y Kurt Cobain, «Espíritu ligero» deja claro que las diferencias ya fueron zanjadas:
[audio:http://www.simplenet.com.ar/mp/lepanto/lepanto4.mp3]Y además de poner frente a frente a solistas y grupos, DJ Lepanto se anima a hacer convivir en armonía a tres canciones. Adivinen cuáles son:
[audio:http://www.simplenet.com.ar/mp/lepanto/lepanto5.mp3]Bájense estos y otros mashups de DJ Lepanto en su sitio personal. Y, si les gustó lo que hace, postúlenlo aquí. Se lo merece.
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