-¿A qué le atribuís el reconocimiento que tuvo el programa [“Peter Capusotto y sus videos”] en los últimos años?
-No tengo ni la más pálida idea. Quizá tuvo que ver con una coincidencia histórica y técnica, que es que el programa se empezó a dar en televisión abierta cuando se produjo el auge de YouTube. Una manera de ver televisión, de interactuar con el programa para descubrir qué es lo divertido o lo interesante para subir a la red, que potencia, que amplifica lo que hacen los seguidores. El formato del programa, con fragmentos limpios de entre 4 y 6 minutos, se adapta perfectamente para ser subido a Internet. Esto es algo que a mí me parece fabuloso; no creo que les parezca lo mismo a los anunciantes ni a los canales, pero a mí me parece bárbaro que la gente pueda liberarse de los horarios rígidos para ver un programa. Es muy interesante cómo esta práctica reemplaza al boca a boca. Si alguien ve algo que le gusta, no te lo cuenta, sino que te manda el link. (Pedro Saborido)
- Al parecer uno que se ha hecho corriente y que yo no manejo: andá a la c…de tu madre. Es la negación del insulto porque es de donde uno ha salido y el origen noble que tuvo. Es un contrasentido que se quiera putear con eso, un desajuste desde el punto de vista de la puteada y una grosería mayor. A mí no me preocupan las groserías verbales, pero cuando se hacen frecuentes como veo en un teleteatro como Botineras, me parece excesivo. También pasa en un programa de radio, que parece hecho por una especie de cloaca incesante. Lo censuraría en defensa de la puteada, porque la puteada es un bien de la lengua que se debe preservar para momentos contundentes. Y no hay que pervertirla ni banalizarla, como se hizo con la palabra boludo, que inicialmente tuvo un valor descalificativo y hoy no tiene nada. En cambio, pelotudo ha mantenido un peso específico natural. (Pedro Luis Barcia, presidente de la Academia Argentina de Letras)
Hará cosa de dos meses, y a raíz del bombardeo mediático, los famosos se dignaron a llegar a Twitter. Cada día se agrega alguno nuevo y, como en el Mundo Real, los hay lúcidos, obvios y boludos.
Con la invasión de estrellas en Twitter sucedió lo mismo que hace unos años cuando los conductores de tv se pasaron a las mañanas de la radio: el rating, el cholulismo y los premios coparon todo. Ahora pasó a ser importante la cantidad de gente que te sigue, los admiradores de deportistas, modelos y actores se registran en Twitter sin saber muy bien cómo usarlo ni qué tuitear y se comenzó a dar incentivos por seguir a una persona en forma de sorteos y concursos.
Otra consecuencia fue la publicidad, ya hay varios tuiteros con tuits o directamente cuentas patrocinadas paralelas. Casi ninguno separa lo que es una recomendación legítima de una esponsoreada.
Los famosos argentinos imitan a los extranjeros y no siguen a nadie o a pocos, casi siempre tan famosos como ellos. Un buen grupo ignora los tuiteos de sus fans (bastante cargosos, por cierto), pero otros responden puntillosamente, dialogan y hasta se prenden en consignas/hashtags. Muy pocos retuitean y casi ninguno tiene agregados Favoritos.
En cuanto al contenido, hay mucho “en el gimnasio”, “buen día!!!” y “besis”, solo tolerables para grouppies incondicionales. Son contados los que aportan opinión y muchos menos información. Abundan los errores de ortografía, incluso en periodistas destacados.
Pero también están los buenos. Acá listo ejemplos de una decena de tuiteros a seguir. Hay muchos más ¿Qué otros conocen o recomiendan?
Hace dos siglos nacía el periodismo en Argentina con la publicación del primer número de la Gazeta de Buenos Ayres. 200 años más tarde pocas cosas son como entonces. El periodismo ha mutado en algo distinto, y sigue cambiando. Hoy hay periodistas más formados que entonces, pero también cualquier ciudadano se considera periodista.
Para aclarar un poco las composiciones químicas del periodista vernáculo es que elaboré, en este Día del Periodista, una Tabla Periódica de Elementos con las distintas cualidades que fueron apareciendo en las últimas décadas.
Son 26 elementos, combinables entre sí. De cada uno se muestra las siguientes características:
Así, por ejemplo, la composición química de la periodista Jazmín de Grazia sería: Doh2PñaTeaFfPst.
Sin más prólogos entonces, acá va la Tabla Periódica del Periodista Argentino. ¡Y feliz día a todo aquel que se crea periodista!
La propuesta me recordó a la llegada de la videocasetera a los hogares, que mudaba al entorno doméstico el ritual público y compartido de ver cine. Con “Pantalla Chica” videos pensados para ver en privado, en solitario y frente a un monitor se trasladaban de nuevo al ámbito del cine.
Y no fue lo mismo. Para empezar, el espacio compartido: las carcajadas y aplausos le dan otra fuerza al material, se ve de otra manera. Para seguir, videos que con el stop al alcance del dedo índice hubieran durado unos segundos en nuestras computadoras acá había que verlos completos sí o sí. Y valió la pena ser menos impaciente. Y por último, la elección del video no la hizo el propio espectador, como siempre pasa en YouTube, sino otra persona y eso nos llevaba a descubrir mundos ajenos y no seguir en nuestro propio universo.
El curador de una muestra de pintura debe elegir una decena de cuadros entre a lo sumo una centena. En este caso había que seleccionar tres videos entre, literalmente, millones.
Para eso inventé un criterio, arbitrario como todos, que es el de definir tres tipos de videos que pueden verse en YouTube.
El primer tipo o YouTube 1.0 es el de “todos somos espectadores”, videos pensados para otro soporte y trasladados a YouTube: fragmentos de programas de tv o películas, clips musicales, publicidades, etc. Para ilustrar esta categoría elegí un clásico de este blog, Dalí como invitado al programa de entretenimientos “What’s my line” el 20 de enero de 1952. La mecánica del juego es similar a “La visita” de “Justo a tiempo”, solo que en lugar de Julián Weich está John Daly y en lugar de Fierita, el fundador de Random House. Pero nombres más, nombres menos, sirve para confirmar que en más de medio siglo la tele abierta no cambió demasiado:
En el tipo YouTube 2.0 “todos somos -o podemos- ser creadores y espectadores”. Con una PC, una cámara y un software de edición, cualquiera con algo de empeño puede lograr un material de calidad profesional hecho especialmente para el portal de videos y ganarse una audiencia de varios millones de personas a nivel mundial. Para este grupo mostré un trailer de 2006 de una secuela apócrifa de Titanic, “Titanic II: Saliendo a la superficie”. Fue realizado a los 25 años por Robert Blankenheim bajo el seudónimo de Derek Johnson combinando fragmentos de distintas películas de Leonardo di Caprio:
Existe un making-of de este trailer donde se muestra lo fácil y barato que es hacerlo. Acá lo pongo, a modo de bonus track:
El último tipo es el de “todos somos creadores”. Un universo ¿futuro? donde abunden los emisores de mensajes, pero ya no haya nadie interesado en recibirlos. Esto no es novedoso –recordar las diapositivas del viaje a Europa que nos mostraban los familiares- pero es cada vez más una tendencia desde que florecieron las camaritas en los celulares.
El video es un fragmento animado del programa “This American Life”. Jeff Potter cuenta su historia al conductor Ira Glass. La animación fue realizada por John Kuramoto en base a dibujos de Chris Ware. El programa original fue emitido por la cadena Showtime el 12 de abril de 2007.
Mientras esperamos el próximo festival Pantalla Chica, pueden ver más videos en mi canal en YouTube.
A punto de tomarme unas merecidas vacaciones, este blog no va a actualizarse, al menos, hasta marzo, cuando cumpla sus primeros cuatro años de vida.
Para que no se aburran durante todo ese tiempo, acá va un listado de otros sitios, blogs y espacios en redes sociales que tienen que ver conmigo.
Malas Palabras: empezando por acá, mi blog personal tiene casi mil entradas para leer. Acá, acá y acá hay una selección de los mejores posts. Recomiendo también el “Manual de Zonceras Digitales”, una especie de manifiesto contra los lugares comunes de los medios online. Este es su índice:
Malas Palabras II:La caída del bulo de Merlín fue un post para recordar a una de las primeras radios truchas argentinas. Allí lamentábamos que no hubiera material online para recordarla. La magia de Internet hizo que llegaran hasta acá fans de la emisora y tres de sus integrantes: Pablo Avelluto, Fernando Collazo y Santiago Salgado. Santiago subió, además, varios momentos para escuchar que reproducimos acá. ¡Misión cumplida!
Redes Sociales: también estoy en Twitter, Facebook, Linkedin y YouTube. De estos cuatro, recomiendo Twitter, donde tengo publicados 1543 tuits y varios favoritos de otros usuarios.
Otros sitios que tienen que ver conmigo. Van a seguir actualizándose en estos días (no por mí) Periodismo.com, Noticias Locas y Weblog.com.ar. También pueden leer Vida de Averchenko, la primera novela argentina publicada en Internet. O hacer un curso de periodismo a distancia en Periodismo.net: las clases empiezan este lunes.
Jack Donaghy, el poderoso ejecutivo de la tv norteamericana descubre en su madurez a Milton Green, su padre biológico. En el primer encuentro entre padre e hijo, Green le cuenta a Donaghy que necesita desesperadamente un trasplante de riñon. Como no son compatibles, Donaghy decide mover sus hilos y convoca a músicos renombrados para que graben juntos una canción en búsqueda de un donante de riñon para su papá.
Jack Donaghy y su papá Milton Green
Elvis Costello, Sheryl Crow, Adam Levine de los Maroon 5, Norah Jones, los Beastie Boys, Moby, Cyndi Lauper, Mary J.Blige, Clay Aiken y Wyclef Jean entre otros acuden al llamado y graban “Kidney now!” (Riñon ya!).
Los cantantes de Kidney Now!
La escena -una de las mejores en lo que va del año en la tv- pertenece al fin de temporada de “30 Rock”, y es un equivalente individualista del legendario “We are the world” de los ’80, incluso con algunos guiños a la versión original.
Para ver la canción, con subtítulos en español exclusivos de Malas Palabras, hay que hacer click en el botón de Play del reproductor:
Comienza una nueva temporada de Mad Men, una de las mejores series de los últimos años. El mundo de una agencia de publicidad en los años ’60 es la excusa para hablar de la condición humana con una madurez y un talento poco frecuentes hasta en el cable, sobre todo con el ocaso de HBO y el ascenso de Showtime, mucho más inmadura y efectista en sus propuestas (Californication, United States of Tara, Weeds).
El cerebro detrás de Mad Men es Matthew Weiner, productor ejecutivo de la última etapa de Los Soprano y responsable de la idea, el guión, la dirección y cada detalle de lo que se ve en pantalla. Para conocer mejor el entramado de la serie, recomiendo leer dos entrevistas que le hacen en The New York Times y Variety.
Y aunque Mad Men sucede en un tiempo sin Internet ni web 2.0 (¡por suerte!), paradójicamente son numerosas las iniciativas promocionales que se pueden ver online, muchas oficiales, pero otras creadas por fans. Acá, algunos links:MADBLOG: Mi enlace favorito sobre la serie. Mantenido por "Dorothy Parker", desde la temporada 2, analiza el capítulo de cada semana desde una mirada única, que realza todavía más al show. Y los sabrosos comentarios, generalmente de personas que vivieron esa época desde adentro de las agencias, lo hacen de lectura obligada para todo fan.
The Footnotes Of Mad Men: Notas al pie a la serie. Un catálogo cultural de avisos, pinturas, lugares y noticias que aparecen en Mad Men. Un poco escueto, pero es de esperarse que vaya creciendo con el correr de esta temporada.
The Real Life Mad Men: una producción de Fast Company con los equivalentes del mundo real y actuales de los personajes de Mad Men. También existe una variante medio tontolona que los compara con los personajes de los Muppets.
Meshugene Men: la versión judía de Mad Men, donde adaptaron hasta la cortina del programa. También existe una versión Simpson.
El programa de Lanata del viernes pasado, con Martin Kweller, Pablo “Chato” Prada, Federico Hoppe y Sebastián Ortega hablando sobre la tele desde adentro: