Fe de erratas se busca

(Tercera entrega del “Manual de zonceras digitales”, publicada en el boletín 129 de Periodismo.com de abril de 2009)

Cada 1º de abril los anglosajones festejan April Fools’ Day. En esos países, como el 28 de diciembre en los de habla hispana, es un día consagrado a gastar bromas. Cada vez son más los medios de comunicación que se suman al ritual e incluyen en su agenda informativa, alguna noticia inventada. En su entrada sobre el tema, Wikipedia resume algunos de los casos más notorios de bromas de la prensa en ese día.

El problema es cuando los medios digitales, acostumbrados al copy & paste, refritan o fusilan estas noticias como si fueran verdaderas. Así, este año, el diario británico The Guardian anunció que, tras 188 años de editarse en papel, a partir de ahora iba a publicarse exclusivamente en Twitter, la aplicación de moda del momento. Era una broma, pero varios medios, entre los que estaban el ABC de España, se hicieron eco de la noticia dándola por verdadera.

Pero las equivocaciones no son privativas de estas dos fechas. Cada día aparecen en los diarios online noticias de dudosa autenticidad que nadie se ocupa de rectificar. En un extremo están las noticias falsas, aunque la gama es más amplia. Errores de traducción, títulos que malinterpretan el contenido, conclusiones erradas a partir de estadísticas (como releva desde hace años Malaprensa) y hasta supuestas novedades que pasaron hace varios años.

En este último grupo, hace algunos días se cometió una gigante. Varios portales de actualidad, entre ellos Infobae y Ámbito anunciaron que Winona Rider "hizo alarde de su costado más hot en una sesión para la revista ‘The Face’ en la que se la animó a quitarse el sostén". Pero lo que se presentaba como una noticia, había sucedido hace ¡quince años!. No la semana pasada o el mes pasado, ¡era una "novedad" del siglo pasado! A tal punto que la aludida revista The Face dejó de editarse en el año 2004.

Los medios digitales se manejan con una impunidad que los impresos no tienen. El error en un papel impreso es contundente. En la web pasa a ser una página más entre miles de millones. Y nadie debe quejarse: al fin y al cabo es gratis. Estas zonceras alumbran espacios informativos sin correctores, sin una jerarquía que permee la calidad de la información, sin balances sobre el contenido publicado y sin una reflexión ética sobre el material periodístico que se da a conocer.

Pocos medios online incluyen al final de cada noticia la posiblidad de que sus lectores reporten algún error. De los que lo permiten, no todos terminan corrigiéndolo. Ante una errata, un medio digital debe mantener la noticia y dar cuenta de la equivocación, de un modo destacado y en la parte superior de la página. Algunos lo corrigen en silencio. Otros optan por esconder la suciedad bajo la alfombra y eliminan el archivo. Reacciones cuestionables, pero al menos son reacciones. Lo que no debe hacerse nunca es mantener el yerro. Como Clarín.com, uno de los medios más leídos de habla hispana, que mantiene con tozudez cada equivocación que comete en su sitio web. En un soporte que permite corregir al instante cualquier error, no rectificarse es el peor error.

Diego Rottman

Solo para Madmaníacos

Comienza una nueva temporada de Mad Men, una de las mejores series de los últimos años. El mundo de una agencia de publicidad en los años ’60 es la excusa para hablar de la condición humana con una madurez y un talento poco frecuentes hasta en el cable, sobre todo con el ocaso de HBO y el ascenso de Showtime, mucho más inmadura y efectista en sus propuestas (Californication, United States of Tara, Weeds).

El cerebro detrás de Mad Men es Matthew Weiner, productor ejecutivo de la última etapa de Los Soprano y responsable de la idea, el guión, la dirección y cada detalle de lo que se ve en pantalla. Para conocer mejor el entramado de la serie, recomiendo leer dos entrevistas que le hacen en The New York Times y Variety.

Y aunque Mad Men sucede en un tiempo sin Internet ni web 2.0 (¡por suerte!), paradójicamente son numerosas las iniciativas promocionales que se pueden ver online, muchas oficiales, pero otras creadas por fans. Acá, algunos links: MADBLOG: Mi enlace favorito sobre la serie. Mantenido por "Dorothy Parker", desde la temporada 2, analiza el capítulo de cada semana desde una mirada única, que realza todavía más al show. Y los sabrosos comentarios, generalmente de personas que vivieron esa época desde adentro de las agencias, lo hacen de lectura obligada para todo fan.

 The Footnotes Of Mad Men: Notas al pie a la serie. Un catálogo cultural de avisos, pinturas, lugares y noticias que aparecen en Mad Men. Un poco escueto, pero es de esperarse que vaya creciendo con el correr de esta temporada.

The Real Life Mad Men: una producción de Fast Company con los equivalentes del mundo real y actuales de los personajes de Mad Men. También existe una variante medio tontolona que los compara con los personajes de los Muppets.

Meshugene Men: la versión judía de Mad Men, donde adaptaron hasta la cortina del programa. También existe una versión Simpson.

A quién seguir en Twitter (VII)

Es curioso que en Twitter, una herramienta originalmente concebida para contar lo que se está haciendo en tiempo real, uno de los temas recurrentes sean los sueños, actividad incompatible (por ahora) con el tuiteo.

En las 50 páginas más recientes del buscador de Twitter la palabra soñé, restringida al idioma español, abarca solamente mensajes de los últimos cuatro días. La gente sueña mucho.

Decidir seguir a una persona a partir de una fabricación de su inconsciente puede ser un mejor método que elegirlo por lo que cuenta en la vigilia.

Entre las trivialidades más pasmosas y las fantasías oníricas con los Jonas Brothers aparecen, en esa media centena de páginas, algunos sueños que sobresalen:

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ricardogreene: Soñé que Julio César me hablaba de las estrellas y yo sólo quería clavarle el puñal.

Trol_normal pum4: El lunes me di cuenta que mi adicción a Twitter ya es enfermiza, soñé que ahora podíamos ver quién visitaba nuestro perfil.

Agnostico_normalmetamorfosis_r: Soñé que era un delincuente, que me detenía la autoridad, que vivía una balacera, que nunca iba acabar. Lo bueno que aun no salgo de prisión.

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AraVilches
: Soñé que iba a la casa de Horacio Guarani y todos decíamos «Vote for Miley».

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elgaita
: Soñé que sonaba el despertador, me desperté y acto seguido sonó el despertador… ¿Tendré poderes?

Green_0455_paolita-perfil_normal paolamurias: Anoche soñé que los Simonkeys eran vietnamitas reducidos y disecados. Así empezamos el martes…buen día!

Dscf4751_normalreiben: Soñé que mi dealer me acariciaba la pierna derecha y decía: «si te mueres déjame quedarme esto de recuerdo, y lo colgaré en mi baño.»

Photo_136_normal Domitilita: Soñé que tenía un affaire con Alan Pauls. Nuestros encuentros eran en una panaderia propiedad de Messi

Dancircle300x300_normalChowKaiDeng: Siesta. Soñé que tenía un negocio casero y multimillonario de falsificación de osos polares de peluche. Al final me pescaba la policía

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idseven
: Soñé con una frase para este tweet pero ya se me olvidó

(más tuiteos de la semana en mis favoritos)

El mediopelo digital

(Segunda entrega del «Manual de zonceras digitales», publicada en el boletín 128 de Periodismo.com de marzo de 2009)

El listado de las zonceras que caracterizan al medio digital debería empezar por las personas. Sí, detrás de todos esos diarios digitales y portales hay seres humanos. Salvo en Google News, que se jacta de seleccionar y publicar artículos periodísticos «automáticamente mediante un programa informático». Hablamos de los llamados «periodistas digitales». Pero esta sería la primera zoncera.

Porque ¿qué es un periodista digital? En teoría podríamos decir que todo periodista es digital, en la medida en que usa buscadores, envía y recibe emails y consulta medios online de todo el mundo para su tarea cotidiana. Pero también podríamos afirmar que ningún periodista es digital, ya que no hace otra cosa que utilizar sus competencias como periodista (a secas) en medios digitales. Trabajar en un medio virtual (cargar noticias en un gestor de contenidos) no convierte a alguien en periodista digital. El soporte no define las competencias de un periodista (periodista radial, periodista televisivo), a lo sumo puede hacerlo su especialización (periodista científico, periodista político).

Si quisiéramos limitarnos a retratar a los trabajadores de los medios digitales podríamos caer en el estereotipo, No todos ellos son iguales. Pero que compartan su vocación, sean más o menos de la misma edad y realicen rutinas similares autoriza a caer en algunas generalizaciones, aunque siempre habrá excepciones.

Los mal llamados periodistas digitales niegan el pasado, se obsesionan con el presente y endiosan el futuro.

Para ellos no hay Historia. Lo que es anterior a sus vidas ya pasó, no es novedoso ni noticiable (salvo para los aniversarios redondos), por lo que no entienden por qué habría de importarles. También les produce indiferencia la historia del periodismo. Suponen que trabajar en medios digitales los coloca en un lugar diferente (¿superior?). Desprecian a los referentes de generaciones anteriores, incapaces de usar un Blackberry. Pero tampoco las experiencias pasadas de medios digitales parecen afectarlos. Eligen volver a fundar todo el tiempo sus rutinas y las de los destinatarios de sus mensajes, pese a que en la mayoría de los casos son reformulaciones de algo que ya se probó.

Este presente revolucionario y crispado se vive en los permanentes rediseños de los sitios, en la relevancia que se le da a la sección de último momento y en la sobresaturación de contenidos. Ellos pasan una decena de horas diarias frente a sus monitores, pero el visitante promedio se ve abrumado por esta compulsión a la exuberancia noticiosa.

Cada nueva moda es adoptada por el mediopelo digital con entusiasmo tilingo y pretenden que sus lectores sean de la partida y aprendan a bajar plugins, dediquen tiempo a disfrutar sus producciones especiales en Flash, renueven sus monitores para ver en más definición o reciban alertas en el teléfono celular. «¡Les estamos ofreciendo el futuro hoy y ustedes, lectores ingratos, nos dan la espalda! Así no se puede ser gurú», se lamentarán. Por suerte hay premios y Congresos de Periodimo Digital. Algo es algo.

Diego Rottman

12 (+1) errores de usabilidad de Twitter

Comparado con Facebook, Twitter es un fracaso. La prensa reparte por partes iguales la cobertura de ambos, pero lo cierto es que Twitter por ahora está muy lejos del fenómeno que es Facebook.

Tal vez uno de los principales problemas de la lenta adopción de Twitter –y sobre todo de la altísima deserción– sea lo difícil que es entender su dinámica. Facebook no es un dechado de usabilidad, pero resulta más sencillo de aprender para los novatos.

A esto no ayuda que el sitio sea un catálogo de problemas de usabilidad. No es casual que apenas el 20% del tráfico venga desde twitter.com y el resto provenga de terceros sitios o clientes como Twhirl.

Listo a continuación una docena de errores del sitio web de Twitter que a mi criterio deberían revisarse. Muchos están resueltos en los programas externos o en sitios complementarios que se valen de la API para mejorar las características que faltan o se desaprovechan en el sitio original.

1) Idioma

A diferencia de Facebook, Twitter.com solo puede verse en inglés o japonés. No hay demasiado para traducir y fácilmente podría tener versiones en una treintena de idiomas en poco tiempo, lo que promovería el ingreso de usuarios que no manejan estas dos lenguas.

2) Ayuda

Enlazado con el punto anterior, no parece haber un verdadero interés en ayudar a los usuarios, que solo pueden saber cómo funciona Twitter consultando la ayuda en inglés. Que además es escueta, sobre todo si se la compara con el recién aparecido «Twitter for dummies», que tiene 288 páginas.

3) Cronología

El timeline aparece en orden cronológico inverso. Arriba los últimos mensajes y abajo los primeros. Pero, ¿qué pasa si alguien quiere seguir un episodio, digamos, la muerte de Michael Jackson, o un diálogo de comienzo a fin? El sitio debería poder permitirle al usuario una vista en orden cronológico. Con el sistema actual basado en ajax de «página infinita» no es posible, pero sí en un sistema como el de los resultados de búsqueda (que, por cierto, tampoco permite el orden cronológico normal).

4) Mensajes leídos

Complemento del punto anterior. Saber hasta que tuit leímos como en el email. Sumado al orden cronológico, podríamos así no perdernos ningún mensaje del timeline y retomarlo desde el punto en el que lo dejamos.

5) Texto rico

Por la forma en la que fue pensado Twitter en un comienzo, no tenía sentido incorporar marcas de estilo en el texto como negritas o itálicas. Pero ahora esas limitaciones ya no son imprescindibles y este pequeño agregado serviría para presentar de un modo más efectivo los textos.

6) Conversaciones

Si el sentido de comunidad en Twitter se da a través de las conversaciones, ¿por qué no agruparlas al estilo Gmail? Ya lo hacen algunos clientes de Twitter, por lo que no habría limitaciones técnicas.

7) Alertas

Siguiendo con las conversaciones, ¿por qué no recibir alertas por email o una señal visual o sonora en la Home cuando alguien responde? Ya sé que existen servicios y clientes que lo permiten, pero estamos hablando del sitio twitter.com.

8) Buscar entre amigos

La búsqueda avanzada de Twitter es mediocre, sobre todo para idiomas distintos del inglés. Pero la principal limitación es la de impedirnos buscar entre nuestros amigos. No repetir recomendaciones, rastrear una frase de hace un tiempo que no sabemos quién dijo, ver todo lo que dijeron nuestros amigos sobre un tema… los usos serían muchísimos.

9) Ignorar los updates de un usuario

Similar a la funcionalidad de Facebook. Quiero tener a alguien como amigo pero no quiero que aparezca temporal o definitivamente en el timeline, sin tener que borrarlo. ¿Cómo hago? No es posible desde Twitter.com.

10) Edición y borrado

Twitter no permite editar los tuiteos. Una vez que se publicaron ya está, así quedan. Errores de ortografía o puntuación, pero también frases que pueden malentenderse no son pasibles de ser corregidas. Borrarlas es la única solución, pero permanecen en el timeline del que ya lo cargó y en los resultados de búsqueda por un tiempo.

11) Sexo

Es increíble pero en los usuarios no tienen la opción de seleccionar el sexo en los Settings. En algunos casos este dato no es imprescindible porque se deduce por el avatar, el nombre o lo que escriben, pero con algunas personas que sigo todavía no sé si son hombres o mujeres.

12) Following/Followers

Todo novato se confunde con estas dos categorías. Algunos creen que son recíprocas. Otros no entienden qué significa cada una. Aparte, no hay un modo rápido de saber que determinada persona me está siguiendo o no, salvo que se tenga un lista muy chica de followers.

Bonus

Desde hace unos días, cada vez que entro a twitter.com me aparece un mensaje diciéndome que actualice el Firefox cuando, como se muestra en esta captura, estoy usando la última versión del navegador.

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Teléfono inteligente, agencia de publicidad boba

¿Querés ser un moderno de la gran flauta? Comprate el teléfono BlackBerry Storm que te ofrece Personal.

Con este artefacto podrás ver maravillosos conciertos de guitarra criolla como el de la foto de arriba, pero también acceder a lo último de lo último de la tecnología:

Cine en cinta o ICQ, dos adelantos que no podés dejar de probar. Con el cine en cinta parece que lograron filmar a unos obreros saliendo de una fábrica y a un tren llegando a una estación. ¡va a ser revolucionario! Y el ICQ dicen que sirve para contactarte con tus amigos, pero en lugar de hablando, ¡escribiendo! Es como una carta, pero en tiempo real.

¡Suscribite al Plan Megatel y tenelo!

(Más sobre el revolucionario ICQ, acá)

El oráculo de Bing

Microsoft logró su cometido. Con su nuevo buscador Bing, consiguió superar a Google. Y no porque obtenga mejores resultados de búsqueda, sino porque ofrece algo mejor: mientras que los resultados de Google apenas denotan, los de Bing connotan. Es así, Bing es el primer buscador connotativo de la historia.

Gracias a los experimentos de Fede Aikawa, podemos ver a este oráculo moderno en acción:

1) Si se busca chorros, se obtiene esto:

chorros

2) Si se busca hijos de puta, se obtiene esto:

hdp

3) Si se busca ladrones, se obtiene esto:

ladrones

Ahora los famosos twiteamos

Habrán leído que las celebridades están volcándose cada vez más a Twitter. Si hasta las estrellas porno cuentan su rutinaria existencia allí. Consciente de que no puedo perderme ninguna moda (todavía atesoro mis jeans nevados) decidí relatar a mis fans el minuto a minuto de mi vida. El proyecto fracasó cuando descubrí que no sólo no tengo fans, sino que tampoco tengo vida. Igual, los que quieran enterarse cuándo tengo turno con el dentista, pueden hacerlo acá.

Tres años de “Malas Palabras”: los mejores posts

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Como para el segundo aniversario de este blog, una lista con los posts más interesantes del tercer año de Malas Palabras. Anuncio, de paso, que voy a actualizar mucho menos y que suspendo por ahora la «Dosis semanal de Chandler» (consigan el libro que está bueno) y «La batea de los covers».

Mi remera milita por mí: catálogo de remeras «comprometidas».

Cuando conocí a Guinzburg: un reportaje adolescente a Carlos Abrevaya y Jorge Guinzburg.

¿Humo en Buenos Aires? ¿Y si cayera una bomba atómica?: ciencia ficción que especula sobre los efectos de una explosión radiactiva en la ciudad.

El regreso de Archi: sobre el agotamiento de los superlativos.

Libros para ser trola: bibliografía para introducirse al oficio más antiguo del mundo.

El primer mes de Crítica: un balance precoz del diario de Lanata.

Cuatro series sobrevaloradas. Y cuatro subvaloradas.: Abajo Californication. Arriba Entourage.

No pararemos hasta fotografiar los mocos de tu nariz: Sobre la microscópica visión de Google Street View y la privacidad.

Los 10 mejores programas argentinos de humor: de Juana Molina a Tinelli.

¿Cuántos fans tiene tu blog?: cómo separar a los lectores «accidentales» de los seguidores de un blog.

Mi no hablar bien español: aberraciones del español de EE.UU. (y una sorpresa).

Mugshots: tributo al fotógrafo desconocido: apología del fotógrafo policial.

Les presento a ؟: un signo de puntuación desconocido y rebelde.

Sea un militante del PC: cómo preocuparse por los más necesitados moviendo el dedo índice.

La revista de Tinelli fracasará: tan acertado fue el pronóstico que ni siquiera sacaron el número 1.

Lo que faltaba: el intelectual mediático: Christopher Hitchens se somente a torturas para las cámaras.

Las 50 mejores revistas argentinas: primero fueron 30 y, a pedido de público, llegaron a media centena.

Ahora que hay que cerrar los blogs, algunas ideas para el post final: sobre la (¿no tan?) alocada profecía de Wired.

Cómo enseñar matemática: merecería figurar entre los enigmas sin resolver del siglo XXI (aunque tiene un solución válida).

Los metrolectuales: perfil del Intelectual palermitano.