Es curioso que en Twitter, una herramienta originalmente concebida para contar lo que se está haciendo en tiempo real, uno de los temas recurrentes sean los sueños, actividad incompatible (por ahora) con el tuiteo.
En las 50 páginas más recientes del buscador de Twitter la palabra soñé, restringida al idioma español, abarca solamente mensajes de los últimos cuatro días. La gente sueña mucho.
Decidir seguir a una persona a partir de una fabricación de su inconsciente puede ser un mejor método que elegirlo por lo que cuenta en la vigilia.
Entre las trivialidades más pasmosas y las fantasías oníricas con los Jonas Brothers aparecen, en esa media centena de páginas, algunos sueños que sobresalen:
ricardogreene: Soñé que Julio César me hablaba de las estrellas y yo sólo quería clavarle el puñal.
pum4: El lunes me di cuenta que mi adicción a Twitter ya es enfermiza, soñé que ahora podíamos ver quién visitaba nuestro perfil.
metamorfosis_r: Soñé que era un delincuente, que me detenía la autoridad, que vivía una balacera, que nunca iba acabar. Lo bueno que aun no salgo de prisión.
AraVilches: Soñé que iba a la casa de Horacio Guarani y todos decíamos “Vote for Miley”.
elgaita: Soñé que sonaba el despertador, me desperté y acto seguido sonó el despertador… ¿Tendré poderes?
paolamurias: Anoche soñé que los Simonkeys eran vietnamitas reducidos y disecados. Así empezamos el martes…buen día!
reiben: Soñé que mi dealer me acariciaba la pierna derecha y decía: “si te mueres déjame quedarme esto de recuerdo, y lo colgaré en mi baño.”
Domitilita: Soñé que tenía un affaire con Alan Pauls. Nuestros encuentros eran en una panaderia propiedad de Messi
ChowKaiDeng: Siesta. Soñé que tenía un negocio casero y multimillonario de falsificación de osos polares de peluche. Al final me pescaba la policía
idseven: Soñé con una frase para este tweet pero ya se me olvidó
(Segunda entrega del “Manual de zonceras digitales”, publicada en el boletín 128 de Periodismo.com de marzo de 2009)
El listado de las zonceras que caracterizan al medio digital debería empezar por las personas. Sí, detrás de todos esos diarios digitales y portales hay seres humanos. Salvo en Google News, que se jacta de seleccionar y publicar artículos periodísticos “automáticamente mediante un programa informático”. Hablamos de los llamados “periodistas digitales”. Pero esta sería la primera zoncera.
Porque ¿qué es un periodista digital? En teoría podríamos decir que todo periodista es digital, en la medida en que usa buscadores, envía y recibe emails y consulta medios online de todo el mundo para su tarea cotidiana. Pero también podríamos afirmar que ningún periodista es digital, ya que no hace otra cosa que utilizar sus competencias como periodista (a secas) en medios digitales. Trabajar en un medio virtual (cargar noticias en un gestor de contenidos) no convierte a alguien en periodista digital. El soporte no define las competencias de un periodista (periodista radial, periodista televisivo), a lo sumo puede hacerlo su especialización (periodista científico, periodista político).
Si quisiéramos limitarnos a retratar a los trabajadores de los medios digitales podríamos caer en el estereotipo, No todos ellos son iguales. Pero que compartan su vocación, sean más o menos de la misma edad y realicen rutinas similares autoriza a caer en algunas generalizaciones, aunque siempre habrá excepciones.
Los mal llamados periodistas digitales niegan el pasado, se obsesionan con el presente y endiosan el futuro.
Para ellos no hay Historia. Lo que es anterior a sus vidas ya pasó, no es novedoso ni noticiable (salvo para los aniversarios redondos), por lo que no entienden por qué habría de importarles. También les produce indiferencia la historia del periodismo. Suponen que trabajar en medios digitales los coloca en un lugar diferente (¿superior?). Desprecian a los referentes de generaciones anteriores, incapaces de usar un Blackberry. Pero tampoco las experiencias pasadas de medios digitales parecen afectarlos. Eligen volver a fundar todo el tiempo sus rutinas y las de los destinatarios de sus mensajes, pese a que en la mayoría de los casos son reformulaciones de algo que ya se probó.
Este presente revolucionario y crispado se vive en los permanentes rediseños de los sitios, en la relevancia que se le da a la sección de último momento y en la sobresaturación de contenidos. Ellos pasan una decena de horas diarias frente a sus monitores, pero el visitante promedio se ve abrumado por esta compulsión a la exuberancia noticiosa.
Cada nueva moda es adoptada por el mediopelo digital con entusiasmo tilingo y pretenden que sus lectores sean de la partida y aprendan a bajar plugins, dediquen tiempo a disfrutar sus producciones especiales en Flash, renueven sus monitores para ver en más definición o reciban alertas en el teléfono celular. “¡Les estamos ofreciendo el futuro hoy y ustedes, lectores ingratos, nos dan la espalda! Así no se puede ser gurú”, se lamentarán. Por suerte hay premios y Congresos de Periodimo Digital. Algo es algo.
Comparado con Facebook, Twitter es un fracaso. La prensa reparte por partes iguales la cobertura de ambos, pero lo cierto es que Twitter por ahora está muy lejos del fenómeno que es Facebook.
Tal vez uno de los principales problemas de la lenta adopción de Twitter –y sobre todo de la altísima deserción- sea lo difícil que es entender su dinámica. Facebook no es un dechado de usabilidad, pero resulta más sencillo de aprender para los novatos.
A esto no ayuda que el sitio sea un catálogo de problemas de usabilidad. No es casual que apenas el 20% del tráfico venga desde twitter.com y el resto provenga de terceros sitios o clientes como Twhirl.
Listo a continuación una docena de errores del sitio web de Twitter que a mi criterio deberían revisarse. Muchos están resueltos en los programas externos o en sitios complementarios que se valen de la API para mejorar las características que faltan o se desaprovechan en el sitio original.
1) Idioma
A diferencia de Facebook, Twitter.com solo puede verse en inglés o japonés. No hay demasiado para traducir y fácilmente podría tener versiones en una treintena de idiomas en poco tiempo, lo que promovería el ingreso de usuarios que no manejan estas dos lenguas.
2) Ayuda
Enlazado con el punto anterior, no parece haber un verdadero interés en ayudar a los usuarios, que solo pueden saber cómo funciona Twitter consultando la ayuda en inglés. Que además es escueta, sobre todo si se la compara con el recién aparecido “Twitter for dummies”, que tiene 288 páginas.
3) Cronología
El timeline aparece en orden cronológico inverso. Arriba los últimos mensajes y abajo los primeros. Pero, ¿qué pasa si alguien quiere seguir un episodio, digamos, la muerte de Michael Jackson, o un diálogo de comienzo a fin? El sitio debería poder permitirle al usuario una vista en orden cronológico. Con el sistema actual basado en ajax de “página infinita” no es posible, pero sí en un sistema como el de los resultados de búsqueda (que, por cierto, tampoco permite el orden cronológico normal).
4) Mensajes leídos
Complemento del punto anterior. Saber hasta que tuit leímos como en el email. Sumado al orden cronológico, podríamos así no perdernos ningún mensaje del timeline y retomarlo desde el punto en el que lo dejamos.
5) Texto rico
Por la forma en la que fue pensado Twitter en un comienzo, no tenía sentido incorporar marcas de estilo en el texto como negritas o itálicas. Pero ahora esas limitaciones ya no son imprescindibles y este pequeño agregado serviría para presentar de un modo más efectivo los textos.
6) Conversaciones
Si el sentido de comunidad en Twitter se da a través de las conversaciones, ¿por qué no agruparlas al estilo Gmail? Ya lo hacen algunos clientes de Twitter, por lo que no habría limitaciones técnicas.
7) Alertas
Siguiendo con las conversaciones, ¿por qué no recibir alertas por email o una señal visual o sonora en la Home cuando alguien responde? Ya sé que existen servicios y clientes que lo permiten, pero estamos hablando del sitio twitter.com.
8) Buscar entre amigos
La búsqueda avanzada de Twitter es mediocre, sobre todo para idiomas distintos del inglés. Pero la principal limitación es la de impedirnos buscar entre nuestros amigos. No repetir recomendaciones, rastrear una frase de hace un tiempo que no sabemos quién dijo, ver todo lo que dijeron nuestros amigos sobre un tema… los usos serían muchísimos.
9) Ignorar los updates de un usuario
Similar a la funcionalidad de Facebook. Quiero tener a alguien como amigo pero no quiero que aparezca temporal o definitivamente en el timeline, sin tener que borrarlo. ¿Cómo hago? No es posible desde Twitter.com.
10) Edición y borrado
Twitter no permite editar los tuiteos. Una vez que se publicaron ya está, así quedan. Errores de ortografía o puntuación, pero también frases que pueden malentenderse no son pasibles de ser corregidas. Borrarlas es la única solución, pero permanecen en el timeline del que ya lo cargó y en los resultados de búsqueda por un tiempo.
11) Sexo
Es increíble pero en los usuarios no tienen la opción de seleccionar el sexo en los Settings. En algunos casos este dato no es imprescindible porque se deduce por el avatar, el nombre o lo que escriben, pero con algunas personas que sigo todavía no sé si son hombres o mujeres.
12) Following/Followers
Todo novato se confunde con estas dos categorías. Algunos creen que son recíprocas. Otros no entienden qué significa cada una. Aparte, no hay un modo rápido de saber que determinada persona me está siguiendo o no, salvo que se tenga un lista muy chica de followers.
Bonus
Desde hace unos días, cada vez que entro a twitter.com me aparece un mensaje diciéndome que actualice el Firefox cuando, como se muestra en esta captura, estoy usando la última versión del navegador.
¿Querés ser un moderno de la gran flauta? Comprate el teléfono BlackBerry Storm que te ofrece Personal.
Con este artefacto podrás ver maravillosos conciertos de guitarra criolla como el de la foto de arriba, pero también acceder a lo último de lo último de la tecnología:
Cine en cinta o ICQ, dos adelantos que no podés dejar de probar. Con el cine en cinta parece que lograron filmar a unos obreros saliendo de una fábrica y a un tren llegando a una estación. ¡va a ser revolucionario! Y el ICQ dicen que sirve para contactarte con tus amigos, pero en lugar de hablando, ¡escribiendo! Es como una carta, pero en tiempo real.
Microsoft logró su cometido. Con su nuevo buscador Bing, consiguió superar a Google. Y no porque obtenga mejores resultados de búsqueda, sino porque ofrece algo mejor: mientras que los resultados de Google apenas denotan, los de Bing connotan. Es así, Bing es el primer buscador connotativo de la historia.
Gracias a los experimentos de Fede Aikawa, podemos ver a este oráculo moderno en acción:
Habrán leído que las celebridades están volcándose cada vez más a Twitter. Si hasta las estrellas porno cuentan su rutinaria existencia allí. Consciente de que no puedo perderme ninguna moda (todavía atesoro mis jeans nevados) decidí relatar a mis fans el minuto a minuto de mi vida. El proyecto fracasó cuando descubrí que no sólo no tengo fans, sino que tampoco tengo vida. Igual, los que quieran enterarse cuándo tengo turno con el dentista, pueden hacerlo acá.
Como para el segundoaniversario de este blog, una lista con los posts más interesantes del tercer año de Malas Palabras. Anuncio, de paso, que voy a actualizar mucho menos y que suspendo por ahora la “Dosis semanal de Chandler” (consigan el libro que está bueno) y “La batea de los covers”.
A más de un mes de haber empezado a usar Spotify, mis listas de discos crecen peligrosamente, porque el programa no es bueno administrándolas.
En este mes Spotify ajustó mucho los filtros por país y ahora no queda otra que atenerse al catálogo asignado para cada zona. Aunque a veces decepciona no encontrar algo que sí se puede escuchar en otro país, igual la oferta es muy generosa y crece sin parar.
Acá les paso un listado de diez descubrimientos para recomendar. Todos se pueden escuchar en Argentina. El link abre directamente el disco en Spotify.
Hay críticas a Facebook justificadas, otras paranoicas en exceso pero con lógica y otras indefendibles. En este último grupo hay que ubicar a la nota del Daily Mail que da cuenta de un trabajo científico que dice que las redes sociales como Facebook incrementan el riesgo de contraer cáncer.
Curiosamente la investigación no fue hecha por un oncólogo, sino por un psicólogo (!?). Para el Dr. Aric Sigman contactarse con la gente por la vía digital en lugar de cara a cara podría ocasionar efectos biológicos de alto rango. El creciente aislamiento modificaría la forma en que los genes trabajan y alteraría las respuestas inmunológicas, los niveles hormonales y la función de las arterias. Incluso perjudicaría el rendimiento mental. “Esto podría incrementar el riesgo de problemas tan serios como el cáncer, infartos y demencia”, dijo el Dr. Sigman a la revista Biologist, del Instituto de Biología del Reino Unido.
Sí, es una idiotez relacionarlo con Facebook en lugar de con el sedentarismo en general, pero de este modo va a lograr más difusión en los medios (y en Facebook). Sí, es una especulación como la que podría hacer mi tía y no un trabajo científico con casos estudiados, pero la dice un psicólogo en una revista prestigiosa y lo valida como autoridad competente. Sí, con la misma lógica de decir que Facebook causa cáncer porque la gente está más aislada que antes, se podría decir también que Facebook previene el sida.
Así que, prepárense para ver en unos días esta noticia en Clarín y/o en Crítica. ¡Y piénsenlo dos veces si reciben el toque de alguien!